Investigamos y promovemos el acercamiento entre las culturas catalana y americanas, dándolas a conocer al público en general.

100 años de la canadiense

El Museu de l’Aigua de Lleida commemora els 100 anys de la fundació de la Barcelona Traction, Light & Power, coneguda popularment com La Canadiense.

El 12 de setembre de 1911 l’empresa es constituïa a Toronto (Canadà). El promotor era el Dr. Frederick S Pearson, a partir de la iniciativa de l'enginyer català Carlos Montañés, amb capital nord-americà.

Uns mesos més tard desembarcava a les Terres de Lleida per a construir-hi grans centrals hidroelèctriques, a través de l’empresa filial Riegos y Fuerza del Ebro. La companyia va fer-se amb les concessions d'aigües de la Noguera Pallaresa, des de la Pobla de Segur a Camarasa, on hi van construir les centrals de Sossís, Talarn, Gavet, Terradets i Camarasa. També van aconseguir la concessió de l’anomenat Salt de Seròs, al tram baix del Segre. Les obres de la central de Seròs s’iniciaren l’any 1912, i van comportar la construcció d’un gran canal que pren les aigües del riu Segre a Lleida i les condueix fins al barranc de Carratalà a Aitona, on hi ha el salt.

Canonada forçada i central hidroelèctrica de Boí - Museu de l'Aigua de Lleida
Canonada forçada i
central hidroelèctrica de Boí
Museu de l'Aigua de Lleida


Les grans realitzacions de La Canadiense van alimentar la segona Revolució Industrial de Catalunya, alhora que van suposar la transformació de les Terres de Lleida: l’arribada de persones de llocs ben diversos, com ara els enginyers anglesos o americans, o els obrers del sud d’Espanya, van alterar profundament la vida de la Plana de Lleida i dels pobles de les valls pirinenques. Nous models socials, costums i tradicions s’entrecreuaven amb reclamacions obreres i lluites sindicals.

Un aspecte important de la seva implantació són els campaments que construïa per allotjar el personal tècnic i les seves famílies, formant autèntiques colònies industrials. Un d’aquests campaments, situat vora el canal de Seròs a Lleida, acull avui el Museu de l’Aigua de Lleida.

Obres del canal de Seròs - Museu de l?aigua de Lleida
Obres del canal de Seròs
Museu de l'Aigua de Lleida

Paral·lelament, el 18 de novembre de 1911 es constituïa a Barcelona Energía Eléctrica de Cataluña (EEC), en aquest cas promoguda per Emili Riu, empresari i polític pallarès, amb capital francès. La companyia va aconseguir els drets del Flamisell, on va construir les centrals de Capdella, Molinos y la Plana. Hi destaca la gran central de Capdella, que unia els estanys de la capçalera de la Vall Fosca a l’estany Gento i conduïa l’aigua cap aquesta central. Actualment acull el Museu Hidroelèctric, que explica la gran transformació de la vall amb l’arribada de la companyia.

Les dues companyies, grans competidores als inicis, veuran unides les seves trajectòries amb la incorporació l'EEC al grup de La Canadiense l'any 1923.

L’any 1950 La Canadiense surt a subhasta després de la declaració de fallida, i serà adquirida per Fuerzas Eléctricas de Cataluña FECSA. Les centrals que aconsegueix amb la compra es complementaran amb noves realitzacions com les centrals reversibles de Estany Gento-Sallente i de Tavascan. En els dos casos es tracta de centrals subterrànies que uneixen dos llacs i en bombegen l’aigua per reomplir-los en hores de poc consum elèctric. Actualment es pot visitar el Centre d’Interpretació de l’Aigua de Tavascan.

Treballadors sobre les turbines de la central de Seròs - Museu de l'Aigua de Lleida
Treballadors sobre les turbines
de la central de Seròs
Museu de l'Aigua de Lleida

L’any 1946 es constitueix a Madrid l’Empresa Nacional Hidroeléctrica del Ribagorzana (ENHER), promoguda per l’estat a través de l’Instituto Nacional de Industria sota la iniciativa d’Eduardo Torroja i Victoriano Muñoz, per fer un aprofitament integral del riu Noguera Ribagorçana. Fins aquell moment, aquesta era l’única conca on no s’havia construït cap central. El projecte contempla diverses centrals des de la capçalera fins a la part baixa, on es construeixen grans embassaments usats també pel regadiu i l’aigua de boca. Actualment es visitable la central de Canelles, la més gran de tota la conca.
ENDESA, adquireix l’any 1983 ENHER i el 1991 FECSA, per la qual cosa és l’hereva actual de les realitzacions començades fa 100 anys

Los inmigrantes están más satisfechos con su vida que los nacionales

*La mayoría querría votar, incluso más que los nativos

*Consideran que en España es fácil conseguir asentarse

*El 25% está más cualificado de lo que su trabajo exige

Emilio de Benito
El País
22 de mayo de 2012

 Cuando los emigrantes hablan de su integración, las cosas cambian. Una encuesta realizada en 15 ciudades de siete países (Bélgica, Alemania, Francia, Hungría, Italia, Portugal y España, y, dentro de esta última, Madrid y Barcelona) muestra unos resultados de su propia situación sorprendentemente positiva. Por ejemplo, en España están en general más satisfechos que los nacionales con su nivel de vida, nivel de estudios, trabajo, vivienda, vida familiar, salud y vida social.


El estudio, presentado hoy y dirigida desde Bruselas por la Fundación Rey Balduino y el Migration Policy Group, con la colaboración en España del CIDOB (Centro de Estudios y Documentación Internacionales de Barcelona) del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), tiene conclusiones que “son sorprendentes porque muestran que la visión de los inmigrantes respecto de su situación es más positiva de lo que cabría esperar”, comentó Jordi Vaquer, director de CIDOB, durante la presentación, según recoge la nota de prensa dedicada a España.

En el trabajo se ha preguntado a 7.000 inmigrantes a finales de 2011. Con respecto a España, las principales conclusiones son que han encontrado “pocos problemas a la hora de solicitar la residencia permanente, la nacionalidad o la reagrupación familiar” y tienen “menos dificultades para encontrar trabajo que en otras muchas ciudades europeas como Milán, Bruselas o París”. Eso sí, lo hacen con contratos temporales o en la economía sumergida.

Con una mayoría de inmigrantes latinoamericanos, el idioma no es un gran problema, aunque por el contrario destaca que donde menos les cuesta es en Alemania. Eso sí, hay gran diferencia entre Madrid (el 31% dice que ha tenido problemas para aprender el idioma) y Barcelona (el 57% estaba en esa situación), se supone que por la percepción que tienen de que deben aprender, además, catalán.

También destacan sus ganas de participación. En toda Europa los inmigrantes tienen más deseo de votar que los locales, y España no es una excepción, superando a países como Alemania y Bélgica.

Pero no todo es bueno. Por ejemplo, a los inmigrantes en España “la residencia permanente no les ayudó nada en la obtención de empleo”, y eso que entre un cuarto y un tercio desempeña labores para las que tienen exceso de preparación y en unas condiciones que impiden que mejoren su formación.

Laura Morales, profesora en la Universidad de Leicester y coordinadora científica de la encuesta, destacó como resultado positivo “que a pesar de la crisis económica, entre el 65 y el 70% de los inmigrantes entrevistados en las ciudades españolas estaban trabajando, una cifra superior a la recogida por ejemplo en Bélgica o Francia”.

Sin centrarse en España, los resultados tampoco son, en general, tan malos. Por ejemplo, “tan solo un número limitado de inmigrantes de primera generación se han visto alguna vez separados de su pareja o hijos”, y “la mayoría de las familias separadas ya se han reagrupado en la mayor parte de los países de la encuesta”. A muchos les gustaría ser residentes legales, pero aun así dejan pasar el plazo mínimo necesario para solicitarlo. En la misma línea, la mayoría está o quisiera estar nacionalizado. Quedan casos como los de Alemania o Francia, donde no lo intentan porque hay más obstáculos legales.


Al entrar en preguntas más concretas, se constata que en España, Portugal e Italia el tiempo medio de estancia es inferior que en los otros cuatro del estudio, porque son países que han empezado a recibir extranjeros después.

En España, más del 40% llegó por estudios (el porcentaje más alto de la muestra). En cambio, alrededor del 27% llegó en situación irregular, el segundo porcentaje detrás de los de Italia (también lógico por la cercanía a África).

Los latinoamericanos son mayoría en España, los africanos subsaharianos están más presentes en Portugal, los europeos del Este en Alemania y los africanos del Norte en Francia y Bélgica.

Respecto al trabajo, la mayoría están empleados por cuenta ajena en el sector privado. Italia y España encabezan la lista de los que se dedican a empleo doméstico. Solo en Alemania más de la mitad encontró trabajo fácilmente. España ocupa el segundo lugar en esta lista (alrededor del 45% no tuvo problemas). En España, tanto Madrid como Barcelona, un 29% está en puestos que no requieren formación. El porcentaje va del 66% de Nápoles al 13% de Stuttgart.


Para la mayoría (alrededor del 70% de media), tener más parlamentarios inmigrantes sería un paso importante para su integración. En cambio, su participación real en organizaciones, partidos y sindicatos es muy baja. En España, de menos del 2%.

Pero si hay algo que da estabilidad es la residencia. Y en eso, los inmigrantes en España ocupan el segundo lugar. Tras seis años, el 60% la tiene reconocida, solo por detrás de Alemania (más del 70%). En el extremo opuesto está Italia, con menos del 5%. Y, desde luego, España es el país donde menos dificultades encuentran para pedirla. Eso, sin embargo, no implica que se sintieran más asentados que en otros países (una clasificación que lidera el país con más pegas, Italia). El siguiente paso, el de la nacionalidad, es algo que desea la mayoría. En España, el 80%, por delante de Portugal (el 70%). En esta clasificación queda fuera Alemania, que no concede la nacionalidad por residencia.

La conclusión de este proceso es clara: “Los inmigrantes que tienen la residencia permanente o la nacionalidad afirman que esto ha cambiado su vida. Les ha ayudado a sentirse más asentados, a mejorar sus perspectivas laborales y, en algunos casos, a mejorar su nivel de estudios o implicación en la comunidad. Los inmigrantes que han reagrupado a su familia también afirman que esto ha mejorado su vida familiar, su sentimiento de pertenencia y, ocasionalmente, otros aspectos de la integración social”, dice el informe.

Ellas también hicieron las Américas

EL Pais

*El Nuevo Mundo no solo fue cosa de hombres
*Tras las huellas de Colón viajaron mujeres épicas que han sido engullidas por el olvido
*Miles de españolas emigraron en el siglo XVI para explorar estas tierras

Tereixa Constenla 20 MAY 2012


Isabel Barreto. La única almiranta de Felipe II y su nombre no dice nada. Aventurera a la altura de Magallanes y Orellana. Soñadora capaz de ajusticiar a un marinero desobediente y avisar a navegantes: “Señor, matadlo o hacedlo matar… y si no, lo haré yo con este machete”. Una de tantas mujeres que protagonizaron gestas épicas en el Nuevo Mundo y olvidos legendarios en el Viejo. América no solo fue cosa de hombres. Pisando los talones de Colón se movilizaron un tropel de pioneras como Isabel Barreto, recordadas en una exposición en el Museo Naval de Madrid cuyo título lo dice todo: No fueron solos.

En 1595, tras enviudar, Isabel Barreto asumió el mando de la expedición que había partido de Perú en busca de las islas Salomón, donde ella y su marido, Álvaro de Mendaña y Neira, ubicaban Ophir, un reino de oro y piedras preciosas, otro Eldorado de los tantos de la época. Ni le intimidó la idea de cruzar el Pacífico ni le atemorizó hacerse cargo de una tripulación de héroes y villanos a partes iguales, que conspiraban para amotinarse cada dos por tres, que a la mínima amenazaban con beber en la calavera del prójimo, que malvivían a fuerza de agua con cucarachas podridas y tortitas amasadas con el mar.

Barreto se puso a la altura de aquellos marinos que navegaban con la muerte enrolada entre ellos. “Apenas había día que no echasen a la mar uno o dos [cadáveres], y día hubo de tres y cuatro”, escribió Pedro Fernández de Quirós, piloto y cronista de la travesía. A él debemos esta descripción de su jefa: “De carácter varonil, autoritaria, indómita, impondrá su voluntad despótica a todos los que están bajo su mando, sobre todo en el peligroso viaje hacia Manila”. En su búsqueda de las Salomón se toparon con las desconocidas islas Marquesas, donde fondearon. No cabe duda de que Isabel Barreto desconocía el desaliento. Con 7.000 millas náuticas a sus espaldas, el descontento de la tripulación soplándole en el cogote y un marido recién fallecido, ordenó zarpar hacia Filipinas. Pocos discutirían sus cargos (almiranta, gobernadora de Santa Cruz y adelantada de las islas de Poniente) cuando avistaron Manila. Allí se casaría con Fernando de Castro, al que contagió su arrebato y embarcó en otra enfebrecida travesía hacia las Salomón.

No fue Barreto la única protagonista de aquellos días de choque de civilizaciones. Sin embargo, fuera del circuito académico apenas han trascendido sus historias. “Mucho se ha hablado y escrito de la participación del hombre, del caballo e incluso del perro en la conquista del Nuevo Mundo. Muy poco, sin embargo, acerca de la participación de la mujer y de su importantísima labor en todos los aconteceres de lo que supuso el descubrimiento, conquista y colonización de las tierras americanas”, escribe el historiador de la Universidad de Vermont Juan Francisco Maura en el libro Españolas de ultramar en la historia y la literatura, publicado por la Universidad de Valencia.

¿Cuándo fueron las primeras? De la mano de Colón. En el tercer viaje del almirante (1497-1498) iban a bordo 30 mujeres a petición de los reyes Isabel y Fernando, aunque en los últimos años, según Maura, se ha constatado la presencia de embarcadas en el segundo (1493) y algún historiador sostiene que podrían haber participado en el primero (1492). Se desconoce con exactitud cuántas partieron hacia América porque muchas no figuran en los registros y otras viajaron ilegalmente, pero entre 1509 y 1607 se han contabilizado, según la investigadora de la Universidad de Alicante Mar Langa Pizarro, 13.218 pasajeras.

Emigraron muchas –el 36% de los inscritos–, y entre ellas, algunas poderosas. María de Toledo, nuera de Cristóbal Colón –se casó con su hijo Diego–, fue virreina de las Indias Occidentales entre 1515 y 1520, aunque no le concedieron el permiso para dirigir la Armada y colonizar tierra firme después de la muerte de su esposo. María sufrió prejuicios sexistas (no se libró pese a sus redes familiares: era sobrina de Fernando de Aragón) y practicó prejuicios raciales (en una carta da poderes para que le lleven a las Indias “300 piezas de esclavos negros”). Bueno, en puridad histórica, no fueron tales, aclara el catedrático de Historia Moderna Carlos Martínez Shaw: “En la época no había prejuicios racistas, simplemente los europeos veían la esclavitud de los negros como la cosa más natural del mundo”.



La brazalera, como esta de plata, ágata y castaña de Indias del XVIII, tenía una misión protectora. Se colocaba bajo la manga / Museo del traje

Una de las razones por las que se ha borrado la presencia femenina es malévola: “Para presentar a los españoles como una panda de piratas que solo buscan sexo y oro. Las mujeres humanizan el proceso”, expone Juan Francisco Maura, que achaca el silenciamiento al gran peso de la historiografía anglosajona para contar la aventura americana hispana. “En general presentan a los anglosajones como colonos, sin el matiz violento de la conquista, mientras que dibujan a los españoles como saqueadores y violadores que querían hacerse ricos”, contrasta. Desde luego, subraya, las pioneras en llegar a América no iban en el Mayflower en 1620. Hacía décadas que miles de españolas de todo pelaje habían recomenzado su vida al otro lado del océano. “Y no solo en un segundo plano como muchos quieren pensar, sino a la vanguardia de una sociedad naciente”, aclara Maura.

Hubo armadoras como la sevillana Francisca Ponce de León, que fleta su nao San Telmo a Santo Domingo 17 años después del descubrimiento; gobernadoras como Beatriz de la Cueva, que rigió los destinos de Guatemala; innovadoras como María Escobar, la primera en importar y cultivar trigo en América; empresarias como Mencía Ortiz, que funda una compañía para enviar mercancías a las Indias en 1549, o feroces conquistadoras como la extremeña Inés Suárez, que embarcó en 1537 como servidora de Pedro de Valdivia y acabó siendo su amante y guerreando contra los araucanos en Chile, a cuyos caciques (presos) decapitó sin contemplaciones. No eran tiempos de convenciones que defendiesen derechos de prisioneros de guerra.

Parte del trasiego hacia América se debe a una orden de la Corona (1515), que pronto obligó a todos los cargos y empleados públicos a embarcarse con sus esposas. “Las mujeres seguían a sus maridos, padres o hermanos o un alto funcionario con séquito o servicio, pero esto enmascara muchas situaciones, y a partir de 1550, más o menos, muchas viajaron solas buscando el cónyuge que no siempre encontraron o llevadas por otros bajo fórmulas muy distintas, criadas, amigas, institutrices. Todas, fuera cual fuera su posición, llegaron a América a valer más”, sostiene Pilar Pérez Canto, catedrática de Historia y coordinadora, junto a Asunción Lavrín, del volumen La historia de las mujeres en España y América Latina (Cátedra).

El sueño transoceánico contagió a toda la población. Las solteras no se arredraron: fueron el 60% de las que emigraron. Ricas, pobres, religiosas, prostitutas o aventureras con certificado de buena conducta, imprescindible para viajar legalmente. Las trabas migratorias no son un invento moderno: en una real cédula de 1549 se prohibía el viaje de “judíos y moros conversos, reconciliados con la Iglesia, hijos y nietos de quemados por herejía, extranjeros nacidos fuera de los territorios del imperio español y esclavos blancos y negros sin licencia especial”. Tampoco los subterfugios ni los burladores de la ley son modernos… ni masculinos (en exclusiva). Francisca Brava hizo las Américas sin dejar tierra firme. En un documento del Archivo de Indias se da cuenta de su negocio: “Quien quiera comprar una licencia para pasar a las Indias, váyase entre la puerta de San Juan y de Santiesteban, al camino que sale a Tudela, cabo de una puente de piedra, y allí pregunte por Francisca Brava, que allí se la venderá”.

Lo que las une a todas, según Carolina Aguado, comisaria de la exposición del Museo Naval de Madrid, son sus narices. “Eran mujeres de armas tomar. Abandonan un país en el siglo XVI y una sociedad donde la mujer era un cero a la izquierda y se meten en un barco cuando esos viajes eran terroríficos, con riesgo de pirateo y naufragio para llegar a una sociedad que no conocían”. A la comisaria le impresiona la peripecia de Mencía Calderón, que viaja con sus tres hijas y toma las riendas de la expedición al fallecer su marido, Juan de Sanabria: “Tardan seis años en llegar a Asunción, afrontan una tempestad, les atacan piratas y luego los indios tupis, ella pierde a una hija, y cuando en Brasil no les dejan volver a embarcar, se pone al frente del grupo que cruza el Mato Grosso. Del medio centenar de mujeres que habían zarpado llegan solo diez”. La gesta de Calderón se ha popularizado en los últimos años gracias a la novela de Elvira Menéndez El corazón del océano (Temas de Hoy), que ha inspirado una serie que emitirá Antena 3, con Ingrid Rubio, Clara Lago y Hugo Silva en el reparto.
 
Uno de los testimonios femeninos más notables en la conquista americana fue narrado en primera persona por Isabel de Guevara, una de las fundadoras de Asunción y Buenos Aires, en una carta enviada a la princesa Juana, hermana de Felipe II, el 2 de julio de 1556, que se conserva en el Archivo Histórico Nacional. En ella detalla las penalidades sufridas por los 1.500 hombres y mujeres del grupo que encabezó Pedro de Mendoza hasta el río de la Plata. “Al cabo de tres meses murieron mil, esta hambre fue tamaña que ni la de Jerusalén se le puede igualar, ni con otra ninguna se puede comparar. Vinieron los hombres en tanta flaqueza, que todos los trabajos cargaban de las pobres mujeres, así lavarles las ropas, como curarles, hacerles de comer lo poco que tenían, limpiarlos, hacer centinela, rondar los fuegos, armar las ballestas cuando algunas veces los indios les vienen a dar guerra (…), dar arma por el campo a voces, sargenteando y poniendo en orden los soldados (…). Si no fuera por ellas, todos fueran acabados; y si no fuera por la honra de los hombres, muchas más cosas escribiera con verdad y los diera a ellos por testigos”.

La investigadora Mar Langa, que ultima el libro Mujeres de armas tomar, que editará Servilibro en Paraguay, cree que “probablemente” lo que omite es el canibalismo, detallado por testigos que sobrevivieron a la hambruna. En Viaje al río de la Plata (1567), el bávaro Ulrico Schmidl narró lo siguiente: “Tres españoles se robaron un rocín y se lo comieron sin ser sentidos, mas cuando se llegó a saber los mandaron prender e hicieron declarar con tormento; y luego que confesaron el delito los condenaron a muerte en la horca (…). Esa misma noche, otros españoles se arrimaron a los tres colgados en las horcas y les cortaron los muslos y otros pedazos de carne (…) para satisfacer el hambre”.

Los archivos españoles tutelan historias similares. Maura destaca que son un territorio inexplorado, “formidable pero sin catalogar”. No sabemos lo que no sabemos. Una cosa sí: cada documento deteriorado (y sin digitalizar) esparce una nube de amnesia sobre el pasado. Gracias a los archivos conocemos cuándo se fundaron el primer convento y el primer prostíbulo, aunque no lo hicieran precisamente en este orden. Cuatro beatas que habían viajado con Hernán Cortés abrieron las puertas del primer monasterio femenino (en el que acabarían ingresando dos nietas del emperador Moctezuma) en Ciudad de México en 1540. Para entonces la primera “casa de mujeres públicas” autorizada por la corona española era ya una institución consolidada en la ciudad de Santo Domingo, desde que el rey aprobó su construcción en agosto de 1526, “por la honestidad de la ciudad y mujeres casadas de ella y por excusar otros daños e inconvenientes”.

Viajaron rameras, pero no todas las aventureras eran meretrices como a veces algunos interpretan. Alfonso Dávila, director del Archivo General de la Administración, investigó la biografía de la sevillana Ana de Ayala, esposa de Francisco de Orellana, para una exposición sobre la exploración del Amazonas. “Es una de las grandes incógnitas de la historia de España, unos la convierten en noble y otros en prostituta que vive amancebada con Orellana en Sevilla mientras prepara la segunda incursión en el Amazonas, debió de ser una mujer de clase media, de grandes redaños, porque se casó en contra de todos con Orellana”, explica Dávila.

Orellana y Ayala zarparon en 1544 a pesar de las órdenes de cancelar la travesía. La flota, que salió con 400 hombres y cuatro capitanes, se diezmó nada más llegar a Cabo Verde, “posiblemente por el agua corrompida y la falta de provisiones”. Orellana desoyó todos los presagios que anticipaban el desastre y dividió el menguado grupo en dos lanchas con las que embocaron el Amazonas. Surcaron el gran río durante 11 meses, perdidos, extinguiéndose uno tras otro, incluido Orellana, al que Ana de Ayala enterró en la orilla izquierda, bajo la sombra de un árbol. Sobrevivieron 44 personas, entre ellas la sevillana, que tuvo la valentía de afear al rey que la falta de medios les había precipitado al fracaso.

Quizá la única trayectoria que se impuso al olvido fue la de Catalina de Erauso, la singular monja alférez. Su asombrosa vida se transmitió y agrandó en diversas obras, que es la vía más directa para abrirse un hueco en la eternidad. Erauso, novicia en un convento español, zarpó para América, donde luchó vestida de soldado en un sinfín de combates que acabaron granjeándole el respeto de compañeros y superiores. Todas sus vulneraciones de la norma fueron toleradas. Incluida su sexualidad, porque Erauso jamás ocultó sus preferencias: “A pocos días me dio a entender que tendría a bien que me casase con su hija, que allí consigo tenía; la cual era muy negra y fea como un diablo, muy contraria a mi gusto, que fue siempre de buenas caras”. Lo dejó escrito en sus memorias hace casi cuatrocientos años, poco antes de coger de nuevo otro barco para América.

La exposición ‘No fueron solos’ podrá visitarse en el Museo Naval de Madrid desde el 21 de mayo hasta el 30 de septiembre.

El mundo hispanohablante llora al autor de 'La muerte de Artemio Cruz'


El Pais

 Vargas Llosa, Carlos Fuentes y G.G. Márquez

JUAN GOYTISOLO. Carlos Fuentes ha muerto en la plenitud de sus dones. La suya ha sido una vida tan intensa y tan rica que solo puede producir admiración. Estoy muy afectado. Me es imposible hablar en este momento y resumir lo que son 60 años de amistad. He seguido con atención toda su obra y he escrito ensayos sobre una docena de sus libros, en especial sobre Terra nostra, para mí, su obra maestra y una de las mejores novelas en lengua española de todos los tiempos.

ANTONIO GAMONEDA. Una vez mantuvimos una conversación en un hotel de Gran Vía, y otra en la Residencia de Estudiantes, donde teníamos una conferencia. Y lo estimaba como escritor, tenía una visión crítica acercadamente crítica de las circunstancias sociales y políticas tanto de su país como de España. Creo que es una pérdida importante para la literatura en lengua española. Carlos Fuentes fue, en cierto modo, una continuidad seria de ese boom latinoamericano. Era frecuente colaborador en prensa y se apreciaba una unidad de criterio que entre sus colaboraciones periodísticas y las conclusiones subyacían en su obra narrativa.

PILAR DEL RÍO: Carlos era un amigo de una generosidad sin límite. Desde que a Saramago le presentó a los escritores mexicanos, mi marido se sintió mexicano gracias a él y muy vinculado a ese país. Esta misma mañana estaba comentando con una amiga en común la alegría que sentíamos porque le iban a hacer doctor Honoris Causa de la universidad de Baleares, ayer leíamos la entrevista en EL PAÍS, la semana pasada estuvo en la Feria del Libro de Buenos Aires firmando durante unas dos horas, y la verdad es que estoy conmocionada, y Silvia también.

NÉLIDA PIÑÓN: Las Américas pierden hoy a un gran intelectual. Un creador cuya imaginación viajaba por todos los lugares, que nos desveló sus viajes y sus pensamientos, que el mundo eligió como modelo de sus reflexiones. A través de un lenguaje soberbio, se hizo cómplice de los humano y de nuestra historia. Su marcha me provoca tristeza y soledad. Su muerte parece irreal. ¡Qué tristeza! ¿Cómo estará el corazón de Silvia? ¿Y el nuestro?

DARÍO JARAMILLO: Realmente siento la muerte del autor de Aura, es su gran momento. Porque es una historia muy bella con un tono mantenido todo el tiempo. Y también La muerte de Artemio Cruz, una novela que supuso un salto cualitativo en la literatura de la revolución, porque es una novela que es un diagnóstico a la clase militar y política que se instaló en el poder por cuenta dela Revolución. Ha jugado un importante papel en la literatura iberoamericana.

ÁNGELES MASTRETTA: Era un ser humano excepcional, bárbaro, contagiador de sus pasiones. Yo creo que cada uno es la herencia que deja, y Carlos nos deja la pasión por la literatura como una herencia obligada. Y la emoción con la que trabajaba y esta cosa como de niño, siempre puesto en el juego de escribir. Nunca Fuentes le llamó trabajo a su trabajo. Escribir era su pasión, era su vida, y estar con él era escuchar el mundo de una manera ferviente e intrépida. Tenía una juventud bárbara. Sin duda lo vamos a extrañar, es un privilegio haber compartido la vida con él, y ahora nos queda su literatura.

HÉCTOR AGUILAR CAMÍN: Yo he sentido una pérdida catastrófica. Pero creo que se va con fuentes el mayor escritor vivo de México, y uno de los mayores de la lengua española. Su obra, con tantos registros, y se va un escritor clásico en el sentido más vital de la palabra. Un autor que nació maduro, que cortó en cada edad las obras importantes que podía cortar y que se murió viejo como un autor joven, pensando que iba a empezar este lunes su siguiente novela. Dice un pasaje de la literatura griega que los héroes pedían a los dioses una vida larga o corta pero una muerte rápida. Y Fuentes tuvo todo, una vida plena. Creo que le hubiera gustado.

VÍCTOR GARCÍA DE LA CONCHA: Fue el gran defensor del español como territorio de La Mancha. “Seamos generosamente universales para ser provechosamente nacionales”. Una vez le oí decir a Carlos Fuentes que él recordaba siempre esa frase de Alfonso Reyes, muy amigo de su familia. Y eso es lo que caracterizó su propia vida literaria. Carlos Fuentes era profundamente mexicano y, a la vez, el gran defensor de la idea de la lengua española como territorio de La Mancha. Esa expresión suya ha quedado ya como una de las grandes afirmaciones de nuestra cultura. Fuentes explicaba que hablaba de mancha porque el español se extiende como una mancha y porque es una lengua manchega y manchada, mezcla de sangre judía, árabe, cristiana, quechua, maya y mucho más. Fue además uno de los grandes defensores de la política lingüística panhispánica de las Academias. Cuando me nombraron director del Instituto Cervantes me mandó un correo con una línea: “Víctor, a completar la tarea”. Quiero recordar al gran novelista de Terra nostra, de La muerte de Artemio Cruz, al brillantísimo orador que era, pero lo que se me impone emocionalmente es recordar al defensor de la lengua española como factor de unidad de toda una diversa comunidad cultural.

JUAN GABRIEL VÁSQUEZ: El magisterio de Fuentes es inagotable. Varias generaciones aprendieron con él qué carajos es la literatura latinoamericana. Hablo ahora en primera persona: con él aprendí que esta literatura es lo contrario de la literatura local, y que el novelista latinoamericano se abre al mundo, acepta todas las influencias, devora todos los temas. Aprendí a leer, también: a Cervantes, a los cronistas de Indias, a Broch, a Musil. La obra de Fuentes nos regaló una idea de la ambición, nos mostró que la vocación no es esconderse del mundo, sino llamarlo y transformarlo. Y aprendí la generosidad, que nunca lograré practicar como lo hizo él.

RICARDO PIGLIA. Hay que reconocer su interés en escribir sobre sus contemporáneos. Recuerdo muy bien la impresión que me produjeron los primeros libros de Carlos Fuentes que llegaron a Buenos Aires. En especial su novela La muerte de Artemio Cruz, y posteriormente una nouvelle excelente, Aura, que para los lectores argentinos era un relato muy argentino, en la línea de las historias de fantasmas de José Bianco. Y también recuerdo con admiración los cuentos de su libro Cantar de ciegos. Después, su obra se hizo demasiado prolífica y ya no pude seguirle el rastro. Fue un generoso lector de la literatura en lengua castellana y más allá de las diferencias hay que reconocer su interés en escribir sobre sus contemporáneos (lo que no es habitual entre los escritores). Fuentes concentró en muchos sentidos la imagen clásica del escritor latinoamericano de la que nosotros –es decir los escritores de mi generación- nos hemos distanciado siempre con entusiasmo.

Eduardo Galeano presenta 'Los hijos de los días' en Barcelona

Fuente: Casa América Catalunya


El escritor uruguayo Eduardo Galeano presenta su nuevo libro Los hijos de los días (Siglo XXI, 2012) donde, de cada uno de los días del año, construye una historia que atraviesa las fronteras del mapa y el tiempo. Intervienen Eduardo Galeano; el director general de Casa Amèrica Catalunya, Antoni Traveria, y el rector de la Universidad de Barcelona, Dídac Ramírez.

Esta presentación se celebrará en el Paraninfo de la Universitat de Barcelona (Gran Via de les Corts Catalanes, 585. Barcelona). Entrada libre hasta agotar el aforo.

Organizado con Grupo Editorial Akal. Colabora Universitat de Barcelona.
Día / Hora:
09/05/2012, 19:30 H
Lugar:
Paraninf de la Universitat de Barcelona
 

La revolución de los Barraquer

Falleció Ignacio Barraquer Coll, exgerente de la Clínica Barraquer

El Espectador (Colombia)

 Por: Glenda Martínez Osorio

Como homenaje al legado médico de esta familia, reproducimos un artículo de La Revista de El Espectador, del 7 de octubre de 2001.



El día que llegó a vivir al país, lo único que José Ignacio Barraquer trajo consigo fue su fama, que consiguió primero en España, donde empezó su carrera de oftalmólogo, y que luego se extendió por todo el mundo.

Decían que en el quirófano el movimiento de sus manos era imperceptible. Decían también que estaba un poco loco por creer que un ojo miope era un ojo enfermo. Pero a todas sus teorías las respaldaban el éxito de sus cirugías de extracción de cataratas y de corrección de defectos de astigmatismo, miopía e hipermetropía, defectos de refracción. Y así aterrizó en Bogotá, a principios de los 50, con su fama a cuestas, 37 años cumplidos, el reconocimiento mundial y el propósito de hacer propia escuela lejos de Barcelona, donde trabajaba en la clínica que su padre, Ignacio Barraquer y Barraquer, había fundado en 1939.

Ninguna relación había entre la Calle Muntaner, esquina con La Forja en Barcelona, donde estaba la clínica familiar, con la Bogotá de la época, de 800 mil habitantes y más baldíos que casas construidas. Pero eso nunca fue un problema para él, acostumbrado a una gran ciudad, pero sí para la comunidad de oftalmólogos colombianos, que hasta entonces había vivido encerrada y casi marginada de lo que sucedía en el resto del mundo.

No vieron con buenos ojos que un catalán de fama mundial llegara a revolucionar su especialidad con nuevas teorías. Empezó el calvario del doctor Barraquer, que en poco tiempo se había convertido en el oftalmólogo más reconocido de la ciudad. Hizo los primeros trasplantes de córnea en los 50, cuando operar un ojo en Colombia era más que una proeza y los médicos nunca garantizaban los resultados, pero el 97 por ciento de las cirugías que él hacía eran exitosas.

Lo acusaron entonces de ejercer la profesión sin haber terminado los estudios, en un consultorio al lado de un amigo suyo. La Sociedad Colombiana de Oftalmología le negó la entrada y empezaron a construirse historias alrededor suyo y de su familia de cuatro hijos que acababa de llegar de Barcelona. En actos públicos lo acusaron de ser un improvisador y en las reuniones de oftalmólogos —la mayoría eran otorrinos— se dijo que sus técnicas no eran efectivas.

Mientras sus colegas médicos le cerraban las puertas, otra cosa sucedía en el consultorio que el doctor Barraquer había instalado en un piso del Hotel Continental en la Avenida Jiménez con carrera 4. Los pacientes llegaban a todas horas. Atendía más de 80 consultas al día, de gente que venía a que le viera los ojos por los motivos más disímiles. Venían a operarse de cataratas, o con complicaciones que requerían trasplantes de córneas. Ambas cirugías no muy practicadas entonces en Colombia porque generaban grandes riesgos y traumatismos en el paciente. Pero él, con sus métodos e instrumental quirúrgico que había diseñado, logró efectividad. Un concepto poco conocido en el país hasta entonces.
Llegaron pacientes de los Llanos, de las costas, de la Amazonia y también de Venezuela, Ecuador, Brasil y Perú, para ser operados por el doctor Barraquer, quien había hecho fama y ganado reconocimiento en el mundo por ser el primero que se le midió a corregir la miopía, el astigmatismo y la hipermetropía con bisturí.

Con tantos pacientes para atender, el piso del Hotel Continental se volvió pequeño para el doctor Barraquer. Alquiló un consultorio en la Clínica Marly, pero el torno para tallar las córneas y el laboratorio seguían en su casa, donde crecieron, entre aparato clínicos y conejillos de Indias, sus cinco hijos: Ignacio, Margarita, Francisco, Carmen y José Ignacio, los tres últimos oftalmólogos igual que él. Los encargados de seguir con la tradición, después de que el 13 de febrero de 1998 el doctor José Ignacio Barraquer murió de una hemorragia cerebral mientras diseñaba un programa informático para operar por computador.

La primera vez que Carmen Barraquer estuvo en una sala de cirugía tenía 14 años y ya sabía pasar los puntos de la seda quirúrgica para cerrar las suturas que su padre hacía. Estaba en la edad pero no jugaba con muñecas ni con sus hermanos ni con las amigas, pasaba casi todo el tiempo metida en el laboratorio de su padre, desde que llegaba del colegio.

Se familiarizó desde entonces con el ojo humano y aprendió antes que nada a diferenciar sus partes. Desde entonces supo que era como un apéndice del cerebro y uno de los órganos más especializados del cuerpo. De manera que cuando terminó el bachillerato no dudó en estudiar medicina. Lo hizo en la Universidad Javeriana y luego se especializó en oftalmología en la Escuela Superior de Oftalmología que organizó su padre, en la década de los 70, dentro de la Clínica Barraquer.

La misma clínica que él fundó en 1968 y que fue la primera de Colombia y la mejor de Latinoamérica, y a la que llegaban pacientes de todas partes del mundo que querían ser examinados por el doctor Barraquer. Así llegó, desde Venezuela, un niño de un año de edad que tenía cataratas congénitas en ambos ojos, es decir, tenía opaco el cristalino y eso impedía la entrada de la luz. El niño estaba prácticamente ciego. Con su método el doctor Barraquer extrajo las cataratas y el niño recuperó su visión en el 70 por ciento.
En busca de José Ignacio Barraquer o alguno de sus alumnos, como el doctor Zoilo Cuéllar, llegó gente de los lugares más insospechados a consultar por todo tipo de enfermedades y defectos. Muchos encontraban solución a su ceguera o sus defectos de visión en el quirófano y otros en cambio debían irse resignados a que jamás podrían recuperar la visión.

Poco a poco la zona cercana a la clínica, que en principio estuvo desolada, se convirtió en uno de los centros hoteleros de la ciudad. Las casas aledañas a la clínica empezaron a alquilar cuartos a los futuros pacientes del doctor Barraquer y después, el préstamo de habitaciones se convirtió en todo un negocio.

Casa de Ecuador en Cataluña

 Tomado de: Parainmigrantes.info

La Asociación CASA DEL ECUADOR EN BARCELONA, fué presentada el pasado jueves 24 de febrero en el Centro Cívico Drassanes de Barcelona. El acto reunió unas 60 personas, muchas de ellas vínculadas al mundo asociativo catalán, que se dieron cita para compartir la presentación de esta nueva asociación que esta llamada a ser referencia del colectivo Ecuatoriano en Barcelona.

También se contó con la presencia de diversos representantes de entidades como La FEPERCAT(Federación de Entidades Peruanas en Cataluña), La FEECAT(Federación de Entidades Ecuatorianas en Cataluña), FEDELATINA, La Federación de Asociaciones Colombianas en Cataluña, etc. Ernesto Carrión (Coordinador Adjunto de la Secretaría de Ciudadanía del PSC), Erika Torregrossa de la xarxa Latina del PSC; Al igual que autoridades del distrito como su vice-presidente el Sr. Paco salvador.

También se firmó un covenio de colaboración entre Alfredo Cedeño (Presidente de la FEECAT – Federación de Entidades Ecuatorianas de Cataluña) y José Luis Quiñones ( Presidente de la FAE- Federación de Ecuatorianos en Cataluña).

Danzas típicas ecuatorianas a cargo del TEAC (Talle de música y folklor del Ecuador) dirigido por Raquel Caizapanta quién fué la conductora del evento. Música melódica y un pica-pica pusieron la nota lúdico festiva en este evento.

El Perú y Cataluña: paralelismos sociolingüísticos

El quechua es, como el catalán, el elemento interclasista que reúne al pueblo

*Joan Martí i Castell 6 ABR 2012
El Perú vivió la potencia imperial de los incas entre los siglos XIII y XV, y el sometimiento al colonialismo español, a partir del XVI. La situación de subordinación generó reacciones indígenas que llevarían a la independencia.

No es del todo forzado el paralelismo con la historia de Cataluña: esta vivió su período de esplendor en la época medieval, y en el siglo XVI comenzó a sentir las consecuencias del dominio de las dinastías castellanas, que impulsaron el resurgir del sentimiento identitario y el anhelo de plena soberanía.

En el Perú, como en Cataluña, el despertar de las voluntades democráticas en las épocas moderna y contemporánea sitúa como prioridad la lucha contra las desigualdades insostenibles, desde la perspectiva de colectividad que ve en su cohesión la mejor defensa de los derechos fundamentales. Allí y aquí se afianza la convicción de que, como primera condición para la regeneración sociopolítica, cultural y económica, ha de ser hegemónico el respeto a la idiosincrasia marginada.

En el avance hacia la nueva realidad, la lengua tiene una función capital: el quechua —hablado por cerca de 10 millones de personas— es, como el catalán, el elemento interclasista que reúne al pueblo; como todos los idiomas, es el elemento endógeno y exógeno más tangible en la conciliación de los ciudadanos, por el que se reconoce una manera de percibir, de analizar y de transformar la realidad.

Una diferencia importante distancia el proceso de normalización en el Perú respecto al de Cataluña: la dificultad de superar el autoodio, en un contexto en que no ha despuntado una burguesía no rural. Todavía las clases sociales son esencialmente dos: la de los enriquecidos y la de los desposeídos; y el quechua marca a los segundos. No obstante, la situación política abre hoy vías para la persuasión escalonada en favor del autoestima y, por lo tanto, de la certeza de que la lengua quechua es apta para la cultura más alta; se va desvaneciendo la diglosia “español, lengua A, versus quechua, lengua B”, que se sustituye por una oposición en la que el quechua destaca como la lengua de los orígenes y de la solidaridad.
 
El Perú sabe, como Cataluña, que la educación es un ámbito particularmente decisivo para la recuperación lingüística: asegura la competencia oral y escrita unitaria de los ciudadanos a través de la inmersión; en los niveles superiores, abre las puertas al idioma para que sea instrumento de expresión en la investigación de punta en todas las áreas del saber. Hoy el Perú tiene en marcha una reforma que desea aprovechar también para estos fines: escuela gratuita y obligatoria para todos, pero necesariamente inclusiva de la realidad identitaria, especialmente en el uso vehicular del quechua. Contra el analfabetismo, por supuesto; pero a favor de la alfabetización inicial en la lengua quechua. Todo ello, desde un panorama abierto; la voluntad de no quedar al margen de la mundialización bien entendida, de apertura al universo, de conocer, pues, cuantas más lenguas, mejor, no les impide ser conscientes de los peligros de una segunda dominación ideológica lingüístico-cultural.

El Perú, desde mediados del siglo XX, está en la vía prometedora de superación de un contexto con doble cara: la de las clases dominantes opresoras y la de la revolución de los campesinos, que se convirtió en terrorismo insoportable.

Todo eso he aprendido en la experiencia de un Congreso que reunió a casi 300 especialistas, en el que la normalización del quechua tenía un papel preponderante. La amable invitación de que fui objeto se dirigía al Institut d'Estudis Catalans, la academia de la lengua catalana. Elaboré un decálogo, que hicieron suyo, y que contiene las condiciones necesarias (no siempre suficientes) para la recuperación de una lengua subordinada, y que me permito reproducir: 1. La voluntad popular de defenderla y usarla. 2. La existencia de la conciencia social de pertenencia a una identidad. 3. La implicación del poder socioeconómico. 4. La lengua debe llegar al uso general escrito. 5. Debe contar con una codificación ortográfica, gramatical y léxica aceptada por todos sus hablantes. 6. La educación debe asegurar una competencia suficiente en todos los ciudadanos y servirse de la lengua en los grados más elevados (Universidad y alta investigación). 7. Debe contar con el apoyo del gobierno correspondiente en su defensa, protección y difusión. 8. Dicho apoyo exige que legisle una política lingüística que reconozca la oficialidad de la lengua y la convierta en instrumento de la Administración pública para las comunicaciones habituales. 9. La política lingüística debe tener como culminación conseguir que la lengua sea usada siempre, por todos y para todo. 10. El espíritu con que se afronte la política lingüística debe ser abierto y contrario a la endogamia. La lengua tiene que modernizarse sin tregua para disponer de los recursos que no le impidan penetrar en ningún contexto comunicativo.

Auguro que el Perú seguirá las vías de crecimiento adecuadas que le permitirán medrar tal y como merece: sólo así podrán quedar en el olvido agravios e iniquidades de ayer o de hoy.

*Joan Martí i Castell es catedrático emérito de la Universitat Rovira i Virgili (URV) y miembro numerario del Institut d’Estudis Catalans (IEC)
 

Brasil endurece los criterios de entrada a turistas españoles por reciprocidad

M. CEBERIO / F. BARÓN Madrid / Río 2 ABR 2012
El País


Desde hace más de cuatro años los turistas brasileños y su Gobierno se quejan de que España tiene unas condiciones de entrada tan duras en la frontera que muchos nacionales que vienen a ver a familiares, o de visita, o a estudiar —incluso con matrícula pagada en un máster o doctorado—, son devueltos a Brasil de forma arbitraria. El país sudamericano ha decidido, finalmente, aplicar las reglas de reciprocidad y exigir a los españoles exactamente los mismos requisitos que España pide a sus nacionales para poder entrar. Desde ayer, aquellos que quieran viajar a Brasil de turismo tienen que enseñar el billete de vuelta y acreditar medios económicos suficientes para su estancia (unos 80 euros al día) y una reserva de hotel o, en su defecto, una carta de invitación firmada ante notario brasileño por algún nacional que se haga responsable de que el turista va a estar alojado en su casa y que, cuando acabe las vacaciones, regresará a España sin demora. Lo mismo que tiene que hacer el brasileño que viene a nuestro país.

Los turistas brasileños se quejan especialmente de algunos requisitos, como la carta de invitación, que exige al que la suscribe aportar múltiples datos, como la nómina o un certificado de residencia. Y se quejan también de que, cuando llegan a España, nunca pueden estar seguros de si lo que traen le va a resultar suficiente al funcionario de turno. El último caso, ampliamente difundido en los medios de comunicación brasileños, ha sido el de una mujer de 77 años, Dionisia Rosa da Silva, que permaneció tres días en Barajas por no disponer de carta de invitación cuando venía a ver a su hija y a su yerno. La anciana se convirtió en el último gran icono de la ola antiespañola que crece al ritmo que regresan los brasileños rechazados en Barajas. Las autoridades españolas aclararon que en este caso fue determinante el hecho de que su hija y su yerno vivieran en España en situación irregular, pero ni esto pudo acallar a la prensa brasileña, que convirtió en caso en un episodio más del rifirrafe entre Brasil y España.

El malestar existente ha provocado numerosas protestas públicas en los últimos años. Aparte de múltiples gestiones diplomáticas entre ambos países, mandos policiales españoles han viajado al país para tratar de calmar los ánimos, explicar los requisitos que se exigen en la frontera e intentar convencer a los brasileños de que son sencillos y exactamente los mismos que los que se piden a países como Venezuela o Argentina —país cuyos nacionales también han presentado alguna airada queja por el trato recibido en Barajas—. El último en hacerlo ha sido el comisario general de Extranjería nombrado por el Gobierno de Mariano Rajoy, que viajó recientemente a Brasil y trató, entre otras, esta cuestión.

A pesar de las gestiones, Brasil se ha decidido al final por aplicar la regla de la reciprocidad: mientras España exija cartas de invitación y reservas de hotel, Brasil hará lo mismo. Es una política habitual. Su Gobierno también exige a los nacionales de EEUU, Canadá o México, por ejemplo, las mismas condiciones que estos países piden a los brasileños para entrar.

La medida del Ejecutivo brasileño fue anunciada a principios del pasado febrero. El ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Patriota, en una entrevista concedida a este diario, expresó en esos días “la seria preocupación” de su Gobierno por este tema y advirtió: “Si nosotros empezáramos a exigir lo mismo a los españoles, les pondríamos serias dificultades para entrar en Brasil”. El ministro aseguró que en España se producían “situaciones arbitrarias” que afectaban a “personas que tienen la documentación en regla y que son llevadas a una sala aparte del aeropuerto para ser investigadas por la policía”. “Por ejemplo”, añadía, “tienen que demostrar que su tarjeta de crédito tiene un límite, que están en posesión de un seguro de salud, que tienen reserva de hotel y que pueden pagar la factura de la estancia”.

El Ministerio del Interior español siempre ha aducido la misma explicación: los requisitos que se exigen a los brasileños, que no requieren de visado para entrar en España. Son los que vienen determinados por los países que pertenecen al espacio Schengen, y que España aplica con rigor. No es esa, sin embargo, la percepción de los brasileños, que consideran que tienen muchos más problemas cuando tratan de entrar en España que cuando lo hacen en otros Estados del espacio Schengen y, señalan, además, que en el caso español todo depende mucho del funcionario concreto que esté en ese momento verificando los requisitos de entrada.

Agenda del Alcalde de Medellín, Aníbal Gaviria, en Barcelona, España



Invitación a charla del Alcalde en Barcelona: Miércoles 14 de marzo a las 20 horas en la Casa América Catalunya.

A partir del domingo 11 de marzo, el Alcalde de Medellín (Colombia), Aníbal Gaviria Correa, adelantará en España su primera agenda internacional oficial que tiene como objetivo fortalecer los vínculos de cooperación que unen a Medellín con las ciudades ibéricas de Madrid, Barcelona y Valencia.

El propósito del Alcalde de Medellín es afianzar las relaciones políticas, académicas y de cooperación que la ciudad ha incubado en los últimos años, y al mismo tiempo participar en el XX Congreso de CIDEU, que se titula: “Espacios Urbanos Neoterciarios”, que se realizará en Barcelona del 13 al 16 de marzo.

La agenda del mandatario local se iniciará en Madrid en donde tendrá varios encuentros entre ellos con el Embajador de Colombia en España, Orlando Sardi de Lima y se entrevistará con el Director General de la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID), Juan López Dóriga.

Luego, el Alcalde de Medellín se trasladará a Barcelona, donde se encontrará con la Directora de Barcelona Activa, Anna Molero, para conocer el modelo de esta agencia de desarrollo local, y la estrategia del Distrito 22@, una de las buenas prácticas que ha inspirado a Medellín en su apuesta por la innovación y el desarrollo estratégico en el ámbito de los servicios en las nuevas tecnologías y las telecomunicaciones.

El momento central de su agenda en España se producirá, el martes 13 de marzo, cuando el Alcalde Aníbal Gaviria Correa participará en la reunión del Consejo Rector del CIDEU, donde postulará a Medellín para ocupar la vicepresidencia de la red de ciudades Iberoamericanas vinculadas por el Pensamiento Estratégico. Actualmente, la ciudad goza ante esa red del prestigio de ser referente de ideas urbanas creativas y exitosas.

La red se constituyó en Barcelona en el año 1993 y en la actualidad está integrada por 105 ciudades de 21 países. Se ha ido fortaleciendo con la incorporación de ciudades que aportan importantes experiencias en Proyectos Estratégicos Urbanos.

Alcalde de Medellín, invitado de primer orden:

En Barcelona, por invitación de CIDEU, el Alcalde Aníbal Gaviria Correa, asistirá a la instalación del XX Congreso del CIDEU y participará en el Panel Iberoamericano de Alcaldes donde también estarán presentes sus homólogos de Barcelona, Caracas (Venezuela), Mérida (México) y Rosario (Argentina). El mandatario expondrá la estrategia de Medellín en Planeación Estratégica Urbana.

En la noche del miércoles, 14 de marzo, el mandatario local dictará la charla Medellín, un Hogar para la Vida en Casa América Cataluña, para exponer las principales apuestas de nuestra ciudad entre 2012-2015 y sostendrá una reunión con representantes del Consejo Directivo de la Cátedra Medellín Barcelona, y con autoridades políticas y culturales de esa ciudad española.

La agenda oficial del mandatario de los medellinenses finalizará en Valencia donde se reunirá con Enrique Navarro Alejandro, Secretario Autonómico de Familia y Solidaridad de la Generalitat Valenciana, y con Jorge Bellver Casaña, Concejal del Ayuntamiento de Valencia y Coordinador General del Área de Urbanismo, Calidad Urbana y Vivienda.

La agenda del mandatario, ese día, incluye también una reunión con Alfonso Grau Alonso, Concejal del Ayuntamiento de Valencia y Coordinador General del Área de Dinamización Económica, Empleo y Relaciones Internacionales, y con Lorenzo Agustí Pons, Alcalde de Paterna, municipio del Área Metropolitana de Valencia, donde está ubicado el Parque Tecnológico, que es un modelo de interés para las apuestas de desarrollo que el Alcalde Aníbal Gaviria Correa planea implementar durante su administración para hacer de Medellín un hogar para la vida.

La Primera Dama de Medellín, Claudia Patricia Márquez Cadavid, y el Director Ejecutivo de la Agencia de Cooperación e Inversión de Medellín y el Área Metropolitana – ACI, Juan David Valderrama López, acompañarán al mandatario en España.

Medellín y CIDEU:

Medellín ha participado activamente en la red de ciudades Iberoamericanas vinculadas por el Pensamiento Estratégico, desde su incorporación a ella en 1996.

Además, ha encontrado un aliado firme para la promoción y difusión de la ciudad como ejemplo de desarrollo urbano, en la secretaría general del CIDEU.

La idea en 2012 es que Barcelona sea presidente y que Medellín se convierta en la vicepresidenta de la red. Esta propuesta será revisada durante el evento y allí se definirá.

Lograr la vicepresidencia de CIDEU es vital para que Medellín se mantenga como un referente en planeación estratégica y desarrollo urbano ante otras ciudades del hemisferio.



El presidente del CELS de Buenos Aires, Horacio Verbitsky, recibe el XI Premio Joan Alsina de Derechos Humanos

En memoria del sacerdote catalán asesinado en Chile por la dictadura de Pinochet
Casa Amèrica Catalunya
15-11-2011


El periodista y escritor argentino Horacio Verbitsky ha sido galardonado, en calidad de presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) de Buenos Aires, con el XI Premio Joan Alsina de Derechos Humanos.

Verbitsky ha recibido el premio, una escultura de Rego Curten, en el trancurso de un acto celebrado en Casa Amèrica Catalunya, entidad impulsora de esta distinción junto a la Asociación en Apoyo de las Organizaciones Populares Chilenas (ASOPXI).

El Cónsul General de Argentina en Barcelona, Felipe Álvarez de Toledo, ha entregado el premio a Verbitsky (imagen adjunta), quien, visiblemente emocionado, ha agradecido el apoyo constante a la causa de los Derechos humanos en Argentina de Casa Amèrica Catalunya y de los colectivos argentinos radicados en Catalunya y España.
El premio Joan Alsina lo instituyó el Ayuntamiento de Barcelona en memoria del sacerdote catalán asesinado en 1973 por la dictadura del general Pinochet en Chile. En las últimas ediciones han recibido este prestigioso galardón, entre otros, el juez chileno Juan Guzmán Tapia, el abogado argentino Carlos Slepoy y el fotoperiodista español Gervasio Sánchez.

El CELS que preside Horacio Verbitsky es una organización no gubernamental que desde 1979 trabaja en defensa de los Derechos Humanos y el fortalecimiento del sistema democrático en Argentina.

Así pues, desde hace más de 30 años, el CELS denuncia con nombres y apellidos violaciones de los derechos humanos y trabaja de forma intensa para influir en la formulación de políticas públicas fundamentadas en el respeto de los derechos fundamentales.

El CELS también impulsa reformas legales e institucionales para mejorar la calidad de las instituciones democráticas y promueve un mayor ejercicio de estos derechos para los sectores mas desprotegidos de la sociedad.

«Ahora emigran mil españoles cada mes hacia Buenos Aires»


X.V. vigo /
La voz de Galicia
9/4/2011

La historia se repite. «Ahora emigran mil españoles cada mes hacia Buenos Aires», afirma la cantante Lorena Lores, quien ostenta la presidencia de Arxentinos no Exterior. Dice que lo ha constatado en las pasadas Navidades. «Lo curioso es que van en plan turístico, pero se ponen a buscar trabajo y, al conseguirlo, se quedan en Argentina, porque es un país muy abierto y receptivo para los emigrantes, como nos sucedió a los gallegos tiempo atrás, incluso ahora lo están haciendo algunos, sobre todo los que tienen allá familia, porque el país está creciendo a un ritmo del 9% anual», argumenta.

Se le dio la vuelta a la tortilla, porque hace diez años sucedía todo lo contrario. Lorena Lores recuerda esa época de penuria económica con una sola palabra: corralito.

«En el Consulado de Argentina en Vigo figuran 3.000 inscritos, pero hay más, dado que muchos argentinos no están dados de alta, por tener la doble nacionalidad, como es mi caso», manifiesta.

Refiriéndose a la situación de los que residen aquí, sostiene que a los argentinos no les afecta tanto el paro como a otros colectivos. «La mayoría de los que han venido son profesionales, dado que se trata de médicos, odontólogos, fisioterapeutas y psicólogos. Pero también son especialistas en otros sectores, como la carpintería, fontanería... Pero, a partir de la llegada de la crisis, hace un par de años, muchos argentinos iniciaron el viaje de retorno a su país, donde la economía se está mostrando de una forma emergente».

Resalta que los que regresaron fueron más del sector de la construcción. «En el Consulado solo constan 30 familias, porque son los que han necesitado de unos trámites para poder llevar sus pertenencias. Sin embargo, también hay algunos jóvenes que han vendido sus casas y decidieron regresar. De todos modos, el porcentaje de retorno es pequeño, se baraja el 10% en toda España. Lo que ocurre es que muchos de la construcción se están planteando irse», argumenta.


Jóvenes españoles hablan del mundo de oportunidades que se les abre en Brasil


Una abogada y una máster en dirección de empresas explican su atasco profesional en Barcelona

28/10/2011
La Vanguardia - Barcelona
Ana Macpherson

"Mi nombre es María S. y me acabo de graduar del Master de Dirección de Empresas (MBA) en Esade. Estoy trabajando en una empresa del sector digital en Barcelona, pero con la mirada puesta en Brasil y en el potencial que puede tener para un perfil como el mío…” Y el correo sigue pidiendo algún contacto para resolver los problemas de visado. En otro, C.E. dice que “no sé si me podría ayudar o al menos dar algunos consejos. Después de Navidad me voy a ir a vivir a São Paulo, voy a dejar un empleo y trasladarme a Brasil. (...) Estoy ahora en fase de buscar empleo, sea en el sector jurídico, ya que soy abogado, o en otro como el hotelero, mundo de la empresa, de la información...”

Son dos de los correos que el corresponsal de La Vanguardia, Fernardo García, recibió ayer tras publicar su reportaje sobre “Brasil busca mano de obra”. Todos piden ayuda, información. Se quieren ir.

A María, 30 años, sus cientos de contactos de su MBA o de otros ámbitos (la red es grande) le dicen una y otra vez “¿Qué haces todavía en España?”. El mundo está en otro lugar. “De los 180 del curso español del máster quedan aquí apenas diez. Los demás se han ido. Y algunos de los que se han quedado ni siquiera tienen trabajo”. Eso que parece algo tan común entre los conocidos de cada español, es casi impensable para un MBA. “Hemos invertido mucho, dos años trabajando catorce horas diarias muy duro. Y mucho dinero. Tengo que pagar el crédito, esto es como una hipoteca”, explica María. Y aquí, aunque le encanta la experiencia que está teniendo en la pequeña empresa que le ha contratado en Barcelona, pagan los sueldos más bajos del entorno. Ella no llega a 2.000 euros. Lo habitual en Estados Unidoso Brasil para un MBA es entre 4.000 y 5.000 al mes.

C.E. no revela su nombre porque no ha comunicado a su empleador que se va. Pero en Navidad quiere dejar su trabajo con contrato fijo “que no está mal, pero quiero nuevos retos y aquí no hay nada”. Su novio, arquitecto sevillano que llevaba seis meses dando clases particulares para sobrevivir en Madrid, ya trabaja en São Paulo. “La verdad es que trabajé mucho más como arquitecto antes de terminar la carrera que después. Me pilló el fin de la bubuja. Y aquí me ficharon tras un día de prueba. Se está construyendo mucho y de todo. Se está bien”, asegura Miguel, 30 años, desde el estudio de arquitectura que en enero le fichó al otro lado del mundo.

“Allí se mueven todos los negocios y tendré muchas más oportunidades de montar una empresa de servicios”, explica C.E., abogada, 28 años. “La abogacía está bien, pero está tan jerarquizada que dentro de unos años me dejarán participar en un trocito de cada operación. No me veo así toda la vidaymejor cambiar ahora. El problema son los visados”.

María S. sabe lanzar empresas, productos de internet en su caso, “y me encanta, pero el potencial de financiación que hay allí o en Estados Unidos no tiene nada que ver. España ni existe como opción, y casi tampoco Europa, aunque algunos compañeros se han ido a Milán o a Londres. El desarrollo personal y las grandes oportunidades están en los países emergentesyBrasilme encanta. son latinos y cálidos”. ¿Volver? “Ya lo haré, mis padres pasaron un tiempo en Estados Unidos, quizá haga los mismo”.

Ni ella ni C.E. sienten ningún vértigo por meterse de cabeza en un país más inseguro, más caro, menos protegido. Las redes de contactos funcionan, no se sienten solas, saben dónde preguntar y pedir ayuda si hace falta. Hay “amigos” en todas partes. Y lo de los visados está a punto de arreglarse. “Hay una auténtica avalancha de españoles”, aseguran.


Cómo expatriarse a Brasil por trabajo


Brasil pide mano de obra a España y son muchos los españoles que se embarcan en esta aventura

Lectores corresponsales
La Vanguardia - Barcelona
15/11/2011 - 17:49h


Xavier Grau
Sao Paulo (Brasil)


Me trasladé de Barcelona a Sao Paulo hace unos nueve meses por motivos laborales. Según explica en uno de sus artículos el corresponsal de La Vanguardia en Brasil, Fernando García, Brasil pide mano de obra a España y, con la crisis económica que estamos viviendo en nuestro país, son muchos los españoles expatriados en Brasil por trabajo. Mi experiencia es muy buena, pero como todo cambio, hay que medir muy bien los pros y contras antes de embarcarse en una aventura así. No hay que menospreciar un cambio de país y de vida, ni tampoco asustarse, simplemente meditar sobre los factores que nos motivan al cambio.

En primer lugar, iniciar un proceso de visado en cualquier país conlleva un proceso burocrático que puede llevar unos meses, y hay que estudiar bien las diferentes opciones y los requisitos necesarios para cada caso. Podemos consultarlo en internet o en cualquier embajada o consulado de Brasil en España.

En segundo lugar, hay que tener muy en cuenta el estado de Brasil al que queremos ir: Brasil es más grande que Europa y tiene 8,5 millones de km2, con muchos estados que tienen grandes diferencias del ratio costo de vida/ingreso, de estilo de vida, de oferta de trabajo, etc. Los estados del sudeste del país (Sao Paulo, Río de Janeiro, y Minas Gerais) concentran el mayor porcentaje de población y riqueza, lo que significa que también concentra más oferta de empleo. Pero ojo, dependiendo del tipo de trabajo y especialización puede estar en otros estados, conviene estudiar donde nos conviene más buscar según nuestro perfil profesional.

Por último, el costo de vida no es el mismo en Sao Paulo que Salvador de Bahía. Yo vivo en Sao Paulo y es carísimo todo. Es posible informarse un poco antes de venir del costo de alquiler de vivienda vía internet y de rangos salariales de cada ciudad en webs como www.imovelweb.com.br y www.catho.com.br.

Considero que vivir en otro país puede ser una experiencia extraordinaria y muy positiva tanto a nivel profesional como personal. La inmersión cultural enriquece las personas y les libera de los prejuicios. Un sabio dijo: "Todos los hombres estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde". Conocer la cultura local, la realidad socio-económica, defectos y virtudes de una nación (es decir "el molde") es el desafío más grande al que se enfrenta un extranjero. Ese conocimiento indiscutiblemente ayuda a un profesional a gestionar mejor el negocio o trabajo fuera de sus fronteras.

Animo a todos que lo hagan al menos una vez en su vida, si eso encaja dentro de sus proyectos personales, no obstante, es imprescindible valorarlo bien. Hay riesgos y sacrificios que deben ser considerados, como estar lejos de la familia y amigos, el desconocimiento de las costumbres, trámites burocráticos que puede ser agotadores, etc.

Las personas que vivimos fuera de nuestras fronteras asumimos el papel de "extranjeros" no por voluntad propia, sino porque es normal que en el país de acogida te lo recuerden en cosas tan simples como abrir una cuenta en el banco (no tienes históricos), alquilar una casa (no tienes comprobante de renta), etc, y eso es lo que te recuerda tu "estatus de extranjero". En Brasil específicamente no he notado tanto esto como en otros lugares, el choque cultural es relativamente bajo y el periodo de adaptación corto, ya que los brasileños son gente en general hospitalarios, alegres, y amables, que te ayudan a sentirte bien y adaptarte con rapidez.

Qué fantástica esta fiesta

Por: | 12 de octubre de 2011
El País


Es hoy: desde hace siglos que el día es hoy pero ha cambiado, como todo, de nombre y de sentidos. Ya casi nadie habla de Día de la Raza: queda raro. En España dicen Fiesta Nacional –por antonomasia– y no tratan de explicar por qué no eligieron, como la mayoría de los países, un día de liberación sino uno de conquista. Otros se han puesto, últimamente, del lado del oxímoron: recuerdan el 12 de octubre por lo contrario de lo que pasó, y dicen que es el Día del Respeto a la Diversidad Cultural –Argentina–, del Descubrimiento de Dos Mundos –Chile–, de la Resistencia Indígena –Venezuela– y así de seguido.

En cualquier caso, hoy todos feriamos y festejamos sin saber del todo qué: la llegada, parece, de aquellos –casi– hispanos que durante siglos fueron presentados como una bendición hasta que las nuevas historias oficiales los convirtieron en el principio de un desastre.

El cambio de discurso fue gradual, pero terminó de consagrarse hace veinte años, cuando un dizque rey de España –que ya era este señor– fue a Oaxaca a saludar indígenas. Alguna vez vamos a hablar del rey de España, esa expresión extrema de la incapacidad para abstraer que ciertas culturas enarbolan. Por ahora hablamos de otros arcaísmos.

Como, por ejemplo, la relación de los biempensantes latinoamericanos con sus indios. Los llaman, en esta etapa de la culpa, pueblos originarios, que es lo mismo que decir aborígenes pero con un curso menos de latín. Los llaman pueblos originarios, como si hubieran crecido en las ramas de un ombú –o como si la historia no existiera.

Todos llegamos, alguna vez, a América. Los que ahora son originarios llegaron hace quién sabe quince, diez mil años. Y desde entonces fueron cambiando de lugares y poderes: un pueblo ocupaba un espacio, después otro lo sacaba de allí o lo sometía y después otro –como sucede en todas partes, penosamente, siempre. Pero la historia oficial biempensante arma una especie de cuadro ahistórico, idílico, estático en que, alrededor del año 1500, había pueblos originarios casi felices y muy legítimos y consustanciados con sus territorios, y llegaron unos señores malos y pálidos que los corrieron a gorrazos.

Los corrieron, en efecto, y eran malos, pero no más que los que los corrían cada tanto. Cortés y Pizarro pudieron invadir porque se aliaron a las víctimas de los aztecas y los incas, que preferían cualquier cosa antes que ser comidos –por los unos– o esclavizados –por los otros. Eran, sí, de color más clarito y venían de más lejos; seguramente algún esclarecido podrá explicar cuántos grados de diferencia de tono epidérmico, cuántos kilómetros de distancia separan a un invasor legitimado de uno ilegítimo. Con lo cual no pretendo justificar la invasión española, avalancha de dioses y saqueos; sólo decir que sus víctimas habían hecho lo mismo con otras víctimas unas décadas, un par de siglos antes.

En Argentina, donde todo es más reciente, está muy claro: los mapuches que ahora penan en el sur andino entraron desde Chile a fines del siglo XVIII, y echaron a sus ocupantes anteriores, los tehuelches; entre 1830 y 1875, el coronel neokirchnerista Juan Manuel de Rosas y el general viejoliberal Julio Argentino Roca se lo hicieron a ellos. Pero nada de eso importa mucho en la imagen congelada. La causa de los pueblos originarios se ha convertido en uno de esos lugares comunes que, de tan comunes, eluden cualquier tipo de debate.

El indigenismo, decía uno, es una enfermedad infantil del nacionalismo –y el otro le contestaba que el indigenismo es la versión social del pensamiento ecololó. En una sociedad que está hecha de mezclas, que debe seguir mezclándose para reinventarse, progres claman por la tradición, la pureza, la "autenticidad" de los originarios. Es esa idea conservadora de detener la evolución en un punto pasado: esa idea que cierta izquierda comparte tan bien con la derecha, aunque la apliquen a objetos diferentes.

Los progres defienden encarnizados los derechos de los aborígenes a seguir viviendo igual que sus tatarabuelos. ¿Por qué se empeñan en suponer que hay sociedades “tradicionales” que deberían conservar para siempre su forma de vida, y que lo “progresista” consiste en ayudarlos a que sigan viviendo como sus ancestros? ¿Porque ellos mismos siguen usando miriñaques y polainas, casándose con vírgenes o vírgenes, viajando a caballo con su sable en la mano, escribiendo palabras como éstas con la pluma de un ganso, reverenciando al rey, iluminándose con el quinqué que porta, temeroso, aquel negrito esclavo?

Y, sobre todo, les da mucha culpa lo que hicieron sus ancestros. Aborígenes suelen ser explotados; tanto como muchos descendientes de gallegos, rusos, sicilianos. Pero, culpa mediante, los biempensantes suponen a los originarios más derechos que a cualquier otro desposeído. Si yo fuera pobre y argentino intentaría ser originario. Los pueblos originarios son una especie protegida: tienen apoyos internacionales, oenegés, programas especiales, buena prensa automática, mientras millones de pobres no tienen casi nada. No digo que los “originarios” no tengan tanto derecho como cualquiera a una vida digna; sí digo que tienen tanto derecho como cualquiera a una vida digna y que, en el triste sistema clientelar en el que viven millones de argentinos, ser aborigen ofrece privilegios particulares producidos por esa mezcla de culpa y corrección política que se conmueve fácil con las historias atroces de la Conquista mientras olvida la marginación cotidiana, constante, de esos muchos millones de cualquieras sin pureza de sangre, misturados, tan poco originales.


XVI Concert de Sant Ramon: “La música de la costa a Colòmbia”

El passat diumenge dia 4 de setembre, a la galeria de la Fundació Catalunya-Amèrica Sant Jeroni de la Murtra es va celebrar el XVI Concert de Sant Ramon.

L’artista convidat en aquesta ocasió era Julián Cardona, guitarrista i musicòleg, llicenciat a la Universitat d’Antioquia (Colòmbia) i Especialista en Arts a la mateixa institució. Postgrau en perfeccionament instrumental al Liceu de Barcelona i Màster en Musicologia a la Universitat Autònoma de Barcelona. Ha fet gravacions per al Ministeri de Cultura Colombià i Universitat d’Antioquia. Ha escrit dos treballs monogràfics “En l’Esperit Popular colombià”, proposta interpretativa de la música colombiana per a guitarra i “La influència d ela Música de la costa a Medellín, Anàlisi Musicològica”. Ha estat professor de la Universitat d’Antioquia, Universitat EAFIT i a l’E.S.A. Dévora Arango. Actualment és professor i concertista a Catalunya.

Julián Cardona va començar amb una introducció teòrica en la qual va explicar que, en un principi, les músiques litorals del Carib no eren acceptades en el context social de la resta del país perquè eren vistes com a estrangeres. Luis Eduardo Bermúdez ( Carmen de Bolívar, 1912- Bogotà, 1994) fou el compositor i l’intèrpret musical més representatiu i insigne de la música colombiana, que va anar canviant l’escenari i introduint nous ritmes basats en piano i cant. Cardona va anar explicant els diversos ritmes i il·lustrant-los amb gravacions. Es va deturar en el Vallenato un gènere musical autòcton de la Costa Caribe de Colòmbia, que va arribar a l’interior a través d’un acordió que va pujar pel riu Magdalena. Avui el Vallenato s’ha estès a totes les regions del país i països veïns com Panamà, Veneçuela, Equador i Mèxic. Per tal d’entendre l’evolució de la societat, Cardona va explicar que en la dècada dels 40 del segle passat estigué prohibit amb pena d’excomunió. El popular novel·lista Gabriel Garcia Màrquez en canvi diu expressivament que la seva novel·la Cien años de soledad (1967) és un Vallenato de quatre-centes pàgines.

Va seguir el concert de guitarra que Cardona va dedicar al compositor Gentil Montaña (1942-2011) que havia mort la setmana passada. Va interpretar Bambuco en Mi menor d’Adolfo Mejía, Bambuco, Embrujo i Vendaval de Bernardo Cardona, Preludio criollo de Rodrigo Riera, Danza característica, de Leo Brouwer; Inevitable, d’Eduardo Martín; Milonga i Polo Margariteño de Jorge Cardoso; El Margariteño i Guabina viajera de Gentil Montaña; Estudio n. 7 d’Heitor Villa-Lobos; i En el espíritu popular colombiano, de Blas E. Atehortúa. Va quedar palès en el mestratge tècnic del guitarrista i la sensibilitat amb què Julián Cardona va saber interpretar cada peça. Fou molt aplaudit.


III Muestra Itinerante de Cortometrajes Colombianos


Hora: 18:00 Día: 09/29/2011
Lugar: Casa Amèrica Catalunya.
c / Córcega, 299. Barcelona

El programa ' Cien miradas, un país. III Muestra Itinerante de Cortometrajes Colombianos " se ha consolidado, con el apoyo de la UNESCO, como una oportunidad única para que realizadores y productores colombianos emergentes puedan dar a conocer sus trabajos, ya sean documentales o de ficción, en diferentes canales y centros culturales de todo el mundo.

El director del programa, Elkin Cabarcas , presenta una selección de las mejores piezas de esta muestra, acompañado de los realizadores Alejandro Ramírez y Daniel Mejía .

Proyección de:

Así cantaba el niño conde , de Alejandro Ramírez , 20 '

Dolores , de Tatiana Villacob , 15 '

Historias Menores , de Daniel Mejía , 13 '

Esto es un revólver , de Pablo González , 21 '

20 mil , de María Gamboa , 15 '

En legítima defensa , de Carlos Serna , 15 '

El almuerzo , de Julio Hernán Contreras , 8 '


Baracoa, esencia de Cuba

El País
MAURICIO VICENT 14/08/2011

Allí donde la naturaleza es salvaje y exuberante. Allí donde los muchachos nadan en las aguas del río Miel. Allí donde aún reside la Cuba más profunda. Baracoa inauguró la historia contemporánea de la isla hace ahora 500 años.

Todos los días del año, haga buen o mal tiempo, excepto si truena o el río Miel está crecido, el equipo infantil de natación que entrena Pío en Baracoa se concentra cerca de la fábrica de gravilla de Cabacú, al lado del puente colgante. La cita es a eso de las cuatro de la tarde.

Poco después de terminar la escuela, muchas veces sin haber siquiera merendado, una veintena de niñas y niños que estudian en diversos colegios de la ciudad llegan de todos lados a cumplir con los ejercicios y rutinas de Pío, que incluyen un calentamiento generoso, tramos de velocidad, patadas, estilos y tandas de brazadas interminables. En el pasado, alguno de sus alumnos hasta obtuvo medallas en competencias internacionales, y hay que decir que en esta villa oriental, que fue la primera que fundaron en Cuba los españoles, allá por 1511, no hay una sola piscina para iniciarse, por lo que el mérito es doble.

Para este profesor y sus muchachos, el Miel es la mejor piscina olímpica, aunque a veces en el fondo crecen unas plantas que tejen tupidas redes acuáticas y entonces hay que esperar a que un aguacero cargue el cauce y lo arrastre todo. Esos días son de descanso.

En Baracoa, la naturaleza es así, lo condiciona todo, empezando por la vida cotidiana y las actividades de sus gentes. También su historia y su cultura están marcadas a fuego por la geografía y unas condiciones naturales exuberantes que la hacen diferente del resto del país, a la vez que mantienen esta zona como la debió de encontrar Cristóbal Colón el 27 de noviembre de 1492, al arribar por primera vez a su bahía y la bautizó con el nombre de Porto Santo.

Hasta 1965, cuando terminó de construirse el viaducto de La Farola, que le abrió las puertas de Guantánamo, Baracoa estuvo prácticamente aislada. Hasta entonces era más fácil llegar en avión o por mar que atravesar el imponente macizo montañoso de Sagua-Baracoa, cientos de kilómetros de denso bosque tropical y lomas inexpugnables donde llueve más de doscientos días al año, de ahí su vegetación salvaje y el sobrenombre de "el orinal de Cuba" con que se le conoció en el pasado.

No es ninguna frase hecha: Baracoa es la Cuba profunda, de verdad.

Situada a casi mil kilómetros al este de La Habana, asomada al Paso de los Vientos, más cerca de Haití que de Santiago de Cuba, el 95% de su territorio es montañoso y el 5% restante lo ocupa una pequeña franja costera de dos kilómetros de ancho, donde viven la mayor parte de sus 82.000 habitantes, de los cuales la mitad residen en su capital municipal. Uno de ellos es Erasio, viejo cayuquero del Toa, el río más caudaloso de la isla, una fábrica de agua de 118 kilómetros de extensión.

"En el Toa ya prácticamente no quedan cayucas", se lamenta -aunque no demasiado- este hombre tan arrugado como fibroso. Durante casi setenta años, Erasio se dedicó a cabalgar el río en una de estas embarcaciones de madera, similares a un ordinario bote de remos, pero totalmente planas en el fondo para poder sortear los bajos y llevar bastante mercancía. "Hasta una tonelada de coco, ñame, plátano, cacao o malanga he llegado a cargar yo", asegura.

Explica que las cayucas requieren de dos timoneles, uno en la proa, que hace palanca con una larga pértiga, y otro en la popa, encargado de mantener la dirección, el equilibrio y el acomodo de la mercancía.

"Antes sin cayuca no había vida en estas lomas. En ellas bajaban los enfermos, las producciones y los muertos, y subían las medicinas y los alimentos", recuerda Erasio. Hoy la situación ha cambiado bastante. Aunque siguen existiendo pequeñas comunidades que sobreviven monte adentro en el cauce del Toa, la mayoría están prácticamente deshabitadas, como Mal Nombre. Queda alguna relativamente grande, el Naranjo del Toa es la más conocida, con 120 almas, una escuelita y planta eléctrica propia. Allí las cayucas y las balsas de bambú siguen siendo parte de la vida diaria.

Con 976 kilómetros cuadrados -aproximadamente la mitad de extensión que Gipuzkoa y la quinta parte de La Rioja-, Baracoa tiene 28 ríos de montaña y uno de los humedales más importantes del Caribe, donde se conservan especies de animales y plantas que no existen en ningún otro lugar del país, como el almiquí, la ranita Iberia -de tan solo nueve milímetros, el anfibio más pequeño del mundo- o una especie de caracol arborícola llamado polymita, de fabulosas conchas amarillas, naranjas o blancas, con espirales de rayas negras que parecen pintadas.

Por su condición de pulmón natural, una porción considerable de su territorio, comprendida en el parque Alejandro de Humboldt, fue declarada hace años reserva de la biosfera y patrimonio de la humanidad por la Unesco. Pero el carácter de Baracoa no le viene dado solo por su naturaleza desbordada, que sin duda es parte de la psicología de sus habitantes y condiciona sus ademanes pausados como una especie de mecanismo de defensa.

Desde que Colón llegó a sus costas y plantó allí la cruz de la Parra -única de las 29 que dejó en América que aún se conserva-, anotó en su diario que el lugar encontrado era ideal para establecer una ciudad. El sitio no tenía pérdida, enclavado a los pies de "una montaña cuadrada con forma de yunque" que hoy sigue siendo el símbolo de Baracoa. Así fue como hace quinientos años justos, el 15 de agosto de 1511, el adelantado Diego Velázquez fundó Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa luego de acabar con la resistencia taína y quemar en la hoguera al cacique Hatuey, cuyo nombre heroico los cubanos convertirían después en una marca de cerveza. En los años siguientes se fundaron el resto de las primeras villas, Santiago, Bayamo, Puerto Príncipe (hoy Camaguey), Trinidad, Sancti Spíritus, hasta llegar a la última, La Habana, en 1519. Pero fue Baracoa la que inauguró la historia contemporánea de Cuba.

Baracoa no solo fue la primera capital de la isla, también albergó el primer obispado y su primer alcalde fue Hernán Cortes. Sin embargo, esa misma condición exagerada que llamó la atención de los conquistadores y la coronó al inicio, atrapó a la localidad en un remolino y la encerró en sí misma, aislando a sus habitantes del resto del país y puede decirse que del mundo. En su historia, Baracoa tuvo pocos momentos de esplendor y muchos de abandono, y quizá esa fatalidad hizo que se conservaran aquí tradiciones únicas o platos increíbles como el bacón, hecho a base de ralladura de plátano, cangrejo y leche de coco. También se preservaron ritmos como el kiribá y el nengón, las células más primitivas del son, desaparecidas en el resto del país, y personajes y leyendas solo imaginables en lugares como este.

De aquí es José Legrá, El Puma de Baracoa, que salió de Cuba en 1963 para buscarse la vida como boxeador profesional y fue apadrinado en España por Franco. Nacionalizado español, ganó el Campeonato de Europa de peso pluma en siete ocasiones y en dos la corona del mundo (1968 y 1972), pero nunca perdió el apego por su tierra y hace años donó a su ciudad los botines blancos de cordones rojos con que combatió. En su costado tienen grabada la imagen de Santa Bárbara, Chango en la religión de la santería -de origen africano-, que es a la vez hombre y mujer y dueño del rayo, la virilidad y el trueno. Legrá vive en Madrid desde hace cincuenta años, pero a cada rato viaja a Baracoa para ver a su numerosa familia, a la que ayuda a mantener. Su hermano Armando fue comisionado de boxeo en la ciudad y todavía entrena en el ring a niños y jóvenes que aspiran a ser como Legrá.

Eloy Rodríguez es el nombre real de Luz de Yara, el yerbero del pueblo, quien camina diariamente kilómetros y kilómetros recogiendo ramas y arbustos por los montes cercanos. Sus plantas, que sube a buscar a las lomas de Yara o tiene sembradas en las cunetas de los caminos vecinales, sirven para hacer distintos remedios, como el preparado con abrojo amarillo, contra la infertilidad y la impotencia, o el brebaje hecho con bejuco ubí, para el asma y el catarro. Otros cocimientos son más bravos, como los que receta el santero y espiritista Andrés Zamora para dar fuerza a sus ahijados (que se cuentan por decenas o cientos en Baracoa, quién sabe). Están elaborados a base de palo vencedor y otra yerba silvestre conocida como rompe camisa, buena para las enfermedades de la mente y del corazón.

En una colección de retratos de Baracoa habría que incluir también pescadores de tiburones y grandes peces, mujeres que lavan con mesa y paleta en medio del río, cultivadores de cacao, pintores de escuelas primitivistas, niños de uniforme llenando los caminos a las cuatro de la tarde, antes del comienzo del entrenamiento en el río Miel, ancianos que a los ochenta años son miembros activos de un club de danzón, soldados de la Cruz de Cristo vestidos de blanco y líderes de otras religiones evangélicas que predican hasta en las montañas más intrincadas. También criadores de gallos de pelea, campesinos que cada mañana bajan de las tierras rojas de Yara con latas de tomate y racimos de plátano para venderlos en la ciudad, el peluquero Mario Luis Toirac, que se traviste algunas noches para actuar en el show de La Terraza, o mujeres como la Gata, que crían solas a sus hijos en el arrabal de Guanacón y viven de hacer aceite de coco.

El reloj de Erasio. Tic-tac, tic-tac... Así cuenta Erasio que sonaba su reloj preferido cuando hace años salió de casa una mañana a cayuquear. "Me lo había regalado mi abuelo y era bueno, de los de antes. Yo iba con el apurillo a trabajar y al pasar por la perrera de Quiviján se me cayó y no pude hacer nada. A los seis meses iba por allí con una carga de diez quintales de plátanos y lo escuché clarito en el fondo: tic-tac, tic-tac. Me tiré al agua: estaba como nuevo".

Baracoa está repleta de personajes, cuentos e historias maravillosas, verdaderas o imaginarias, da igual, y también hay leyendas pasadas que están muy vivas, pues las alimentan los vecinos al repetirlas y son parte del imaginario de la ciudad. Algunas de ellas están recogidas en las paredes del fuerte Matachín, una de las fortalezas construidas por los españoles -otras son el Castillo de Seboruco y el fuerte de la Punta- para defender la ciudad de los ataques piratas. Alejandro Hartmann es el historiador de Baracoa y de vez en cuando las recuerda en la emisora local, La Voz del Toa, una radio comunitaria que tiene una sección de mensajes y avisos para los pobladores de las montañas.

Entre las historias más celebradas está la de Magdalena Rovenskaya, Mima, una rusa blanca hija de un aristócrata zarista que murió junto a gran parte de su familia a manos de los bolcheviques. Tras escapar viva de milagro de la revolución, Magdalena recaló en Baracoa con su marido a finales de los años veinte. La Rusa, que el escritor Alejo Carpentier inmortalizó como Vera en su novela La consagración de la primavera, construyó un hotelito en el malecón de Baracoa y de eso vivió hasta que triunfó la revolución de Fidel Castro.

El hotel La Rusa existe todavía, aunque desde los años sesenta es del Estado. El hijo adoptivo de Mima, René Frometa, se hizo en su casa una especie de museo personal con objetos y recuerdos de Rovenskaya que explica minuciosamente a los turistas cambio de la voluntad, a ser posible en pesos convertibles o dólares. Aunque La Rusa entregó las joyas a los barbudos y según la versión oficial se hizo fidelista, otros aseguran que murió en 1978 sin reconciliarse del todo con el comunismo. Su caso todavía provoca malos entendidos y algunos aprietos. En una ocasión, un locutor de la televisión oficial al recordar su vida en un informativo dijo que Magdalena "salió huyendo del socialismo en la Unión Soviética y encontró refugio en Baracoa" (sic). No pasó nada, pero en las alturas hubo más de una cara de circunstancia.

Otra leyenda de referencia en Baracoa es la de Enriqueta Faber, doctora nacida en Lausana que llegó a la ciudad a comienzos del siglo XIX. Para poder ejercer su profesión se hizo pasar por hombre y se casó con una joven de la ciudad. En la parroquia de Baracoa se guarda el documento que acredita el matrimonio del médico Enrique Faber con Juana de León, que estaba enferma de tuberculosis, inscrito el 11 de agosto de 1819. "Cuando se descubrió el engaño fue enviada a La Habana, donde se la juzgó y condenó; fue un gran escándalo en la época", cuenta Hartmann.

Una escueta nota de las autoridades coloniales españolas decía sobre el caso: "Enriqueta Faber Cavent. Nacida en Lausana, Suiza, en 1791. Súbdita del rey de Francia. Ha cumplido cuatro años de reclusión sirviendo en el hospital de Mujeres de La Habana. Ha cometido los siguientes delitos: perjurio, falsificación de documentos, soborno, incitación a la violencia, práctica ilegal de la medicina, impostura [fingir que pertenece al sexo masculino], estupro y graves atentados contra la institución del matrimonio. Se le ha prohibido residir en Cuba y en cualquier otro dominio de la Corona española. Queda a disposición de las autoridades de Nueva Orleans...".

A un costado de la casa parroquial de Baracoa, donde el padre Luigi Usubelli guarda la inscripción de matrimonio de Faber y la cruz de la Parra, queda el paladar de El Poeta. El verdadero nombre del Poeta es Pablo Leyva y es un guajiro natural que ha sido machetero de vanguardia durante veinte zafras, si bien su fama se debe más a su talento para improvisar décimas de doble sentido que a su habilidad para cortar caña. Al calor de la tímida apertura económica cubana hace meses, Leyva abrió este restaurante privado frente a la escuela primaria Miguel de Cervantes, en una esquina por donde pasan vendedores de frijol gandul, que solo se dan en esta zona. El Poeta siempre tiene para ellos un verso a mano. "El que no inventa y se desarrolla, perece", afirma.

Baracoa vive de dos cultivos principales, el coco y el cacao. También es importante la industria de la madera, si bien el aserradero de Cayo Güin, el más moderno del municipio, ha estado meses parado debido a una pieza rota. La dejadez y la ignorancia ponen mal a Urbano Rodríguez, no lo puede evitar. Es el octavo de 17 hermanos, tiene 80 años largos y nadie más que él sabe de cacao en Baracoa, donde se cosecha alrededor del 80% de la producción del país. Dar un paseo con Urbano por las plantaciones de Sabanilla es un privilegio. "Lo importante es regular las sombras y escuchar lo que dicen las plantas", dice. "Son las únicas que producen pan y dan de comer al hombre, por eso hay que cuidarlas. Si arrancas un palo para hacerte un bastón, siembra siete palos; si no, vas mal". Él tiene una ley, que llama la ley de Urbano: "La única verdad absoluta es que no podemos ser más viejos que el mundo". Ni siquiera aquí, donde esta tarde de verano en la radio suena la vieja canción de Machín: "A Baracoa me voy / aunque no haya carretera...".