Investigamos y promovemos el acercamiento entre las culturas catalana y americanas, dándolas a conocer al público en general.

Perfiles Latinos

Una apasionada del trabajo comunitario con inmigrantes

Ana Sofía nació en Cuzco y se siente muy orgullosa de seguir hablando quechua.
Zulma Sierra
Latino

Desde que se instaló en Barcelona, hace cinco años, Ana Sofía se interesó por la vida cotidiana de los inmigrantes, sin importar su origen. Ella misma había vivido la experiencia de ser extranjera en Suiza y ahora se enfrentaba a una nueva sociedad: la catalana.

Cuando se le pregunta qué hace, responde sin titubeos: “lo que más me gusta”, y se le nota. Se considera “puente” entra diferentes culturas y está pendiente de las necesidades de las asociaciones de inmigrantes del barrio Collblanc-La Torrassa de Hospitalet.

¿Por qué se interesó por el trabajo con inmigrantes?

Soy educadora y me gusta todo lo que tiene que ver con trabajo social, así que cuando llegué empecé a estudiar mediación intercultural. En los cursos contacté con asociaciones y vi que la gente de la Asociación de Vecinos de Collblanc-La Torrassa tiene un sentido muy amplio de lo que es el trabajo en red y con diferentes culturas.

¿Se considera puente intercultural?

Claro, porque lo bonito es que puedo trabajar con la gente de aquí y con la gente de afuera. Puedo lograr que haya una cohesión, que seamos vecinos. Para mí, la palabra ideal es ‘vecinos’, porque vivimos unos al lado de los otros, trabajamos juntos, nuestros hijos van a las mismas escuelas.

¿En qué consiste su trabajo?

Trabajo para la Fundación Clariana en un proyecto social con asociaciones de inmigrantes de la zona de Hospitalet. En la Asociación de Vecinos tenemos varios programas como el de inserción laboral y el Sostre Compartit (Techo Compartido) que consiste en que la Fundación se hace cargo del contrato de un piso, compartido por personas que por sí mismas no podrían tener un contrato, pero pagan su alquiler. También está la Botiga Solidaria, que es una tienda de alimentos para que la gente se sostenga mientras consigue trabajo. No regalamos comida, sino que con unas monedas llamadas ‘vecinos’, ellos hacen sus compras.

Es un contacto directo con la comunidad...

Sí, son servicios de proximidad porque los programas institucionales los llevan los servicios sociales del Ayuntamiento y nosostros mantenemos una gran relación con ellos.

¿Qué diagnóstico hace del colectivo latinoamericano?

Pienso que es muy importante que demos a conocer nuestras culturas, porque en Latinoamérica hay una gran diversidad, desconocida aquí. Esta sociedad debe saber que somos muy diversos para romper el miedo y escapar de las generalizaciones y los estereotipos. Por otra parte, aquí vienen muchos profesionales que encuentran dificultades para trabajar, porque la homologación de los títulos tarda mucho o porque les exigen el nivel C de catalán. También veo que a los latinos les hacen falta lugares de recreación, espacios donde la gente se pueda reunir, hablar de sus cosas.