Investigamos y promovemos el acercamiento entre las culturas catalana y americanas, dándolas a conocer al público en general.

Fechas del bicentenario

1809


25 de mayo de 1809.

BOLIVIA. Revolución de Chuquisaca. Un levantamiento popular alentado por estudiantes de la Universidad de Charcas y por sectores independentistas, destituye al Presidente de la Audiencia y constituye una Junta de Gobierno. Para fines de año, el movimiento está disuelto y sus promotores encarcelados o muertos.


16 de julio de 1809.



BOLIVIA. Junta Tuitiva de La Paz. En Cabildo abierto y con el pueblo congregado en la Plaza Mayor, un grupo de independentistas destituye a las autoridades designadas por el rey, y establece una junta de gobierno denominada Junta Tuitiva, presidida por Pedro Domingo Murillo. Para octubre esta Junta había sido disuelta y sus integrantes ajusticiados o perseguidos.


10 de agosto de 1809.



ECUADOR. Primer Grito Libertario. Criollos de Quito destituyen al Presidente de la Audiencia y al resto de las autoridades españolas de la ciudad y establecen una Junta de Gobierno autónoma.


12 de octubre de 1809.



ECUADOR. Rencillas internas desarticulan la Junta y sus dirigentes renuncian. La Junta restituye el poder al Presidente de la Real Audiencia, bajo la promesa de que mantendrá la Junta y no tomará represalias contra los conjurados.

ECUADOR. Violando el pacto acordado con los criollos y con apoyo militar recibido desde el Virreinato del Perú, el Presidente de la Real Audiencia envía a prisión a los patriotas integrantes de la Junta de Gobierno.


1810



29 de enero de 1810.
BOLIVIA. Es ahorcado Pedro Domingo Murillo, junto a otros patriotas.


19 de abril de 1810.
VENEZUELA. Primera Junta de Gobierno. Un grupo de blancos criollos de Caracas, en consuno con algunos pardos, deponen al Capitán General Vicente de Emparan, y constituyen una Junta de Gobierno autónomo, que si bien jura lealtad al rey Fernando VII, prisionero en ese momento de Napoleón, aplica de inmediato un conjunto de medidas políticas y económicas que a las claras constituía un ejercicio soberano de autonomía


27 de abril de 1810.



VENEZUELA. La Junta de Gobierno envía emisarios a otras provincias de América pidiéndoles que sigan el ejemplo que Caracas dio.

22 de mayo de 1810.



COLOMBIA. Primera Junta de Gobierno en Cartagena, en defensa de Fernando VII pero con propósitos autonomistas. Esta junta será seguida poco tiempo después por las de Cali, Socorro y Pamplona.

25 de mayo de 1810.



ARGENTINA. Revolución de Mayo. En este día,un grupo de criollos, con el apoyo del pueblo, depuso al Virrey nombrado por la Junta de Sevilla y constituyó la Primera Junta de Gobierno en Buenos Aires. Nacen las Provincias Unidas del Río de la Plata.

Junio 1810.



VENEZUELA. La Junta convoca al resto de las provincias de Venezuela a elecciones de diputados con el objeto de conformar una Junta General de Diputación de la Provincia de Venezuela, que decida el curso político a seguir.

20 de julio de 1810.



COLOMBIA. Junta de Gobierno de Santa Fe. Criollos de Santa Fe atraen al pueblo a la Plaza Mayor y los incitan a pedir un Cabildo abierto para establecer una Junta de Gobierno. La Junta se establece, pero presidida por el propio Virrey, lo cual disgustó al pueblo. El 25 de julio, el Virrey es finalmente depuesto y arrestado.

26 de julio de 1810.



COLOMBIA. La Junta de Gobierno declara su independencia respecto al Consejo de Regencia de España.

2 de agosto de 1810.



ECUADOR. Matanza de los patriotas del 10 de agosto. La población de Quito intenta rescatar a los patriotas detenidos en prisión. El intento es cruelmente reprimido por las autoridades españolas,causando la muerte de más de 300 personas, entre ellas la de todos los patriotas encarcelados.

16 de septiembre de 1810.



MEXICO. Grito de Dolores. El cura Miguel Hidalgo llama a la insurrección en el pueblo de Dolores, Guanajuato. Se conforma un ejército rebelde que ganará varias batallas contra las tropas realistas, pero que será derrotado en marzo de 1811.

18 de septiembre de 1810.



CHILE. Primera Junta Nacional de Gobierno de Chile. En cabildo abierto, autoridades civiles, militares y religiosas, así como "vecinos nobles", constituyen en Santiago la Primera Junta Nacional de Gobierno de Chile, presidido por el mismo Gobernador. Con ello se da inicio a la llamada Patria Vieja.

10 de diciembre de 1810.



VENEZUELA. Regreso de Miranda a Venezuela, tras 40 años de exilio.

18 de diciembre de 1810.



ARGENTINA. La Primera Junta se transforma en Junta Grande, con la incorporación de diputados de las otras ciudades de la provincia.

1811



COLOMBIA. Se constituye el primer congreso constituyente en Santa Fe de Bogotá, bajo el nombre de Colegio Electoral Constituyente del Estado de Cundinamarca.

URUGUAY. Grito de Asencio. Criollos de la Banda Oriental conforman un pequeño ejército para enfrentar tropas realistas enviadas desde Buenos Aires y ocupan villas cercanas al río Ascencio. José Gervasio Artigas, se suma a la revolución y lanza una exitosa ofensiva contra la ocupación española.


2 de marzo de 1811.



VENEZUELA. Instalación del Supremo Congreso de Venezuela, con los diputados electos en las provincias de Caracas, Barinas, Cumaná, Margarita y Mérida. Barcelona y Trujillo los elegirán posteriormente, en tanto que Maracaibo, Coro y Guayana permanecerán fieles al Consejo de Regencia de España.

4 de abril de 1811.



COLOMBIA. Se promulga la Constitución del estado de Cundinamarca. La misma es seguida por la promulgación de constituciones en otras ciudades de Nueva Granada.

11 de abril de 1811.



URUGUAY. Artigas emite la Proclama de Mercedes, donde llama a la unión y a la defensa de la patria contra la tiranía de España.

14 y 15 de mayo de 1811.



PARAGUAY. Primer Grito de Libertad. Entre la noche del 14 y la madrugada del 15 de mayo se producen alzamientos en diversas ciudades de Paraguay reclamando un gobierno autónomo, tanto de España como de Buenos Aires, que pretendía anexar al Paraguay a las recién creadas Provincias Unidas.

16 de mayo de 1811.



PARAGUAY. Primera Junta Provisional de Gobierno. Se establece un triunvirato encabezado por José Gaspar Rodríguez de Francia. El 17 de junio de 1811 se realiza el Congreso General de la Provincia, con la presencia de 300 delegados, en el cual se declara la autonomía.

18 de mayo de 1811.



URUGUAY. Artigas sitia a Montevideo, último reducto español en la Banda Oriental y es aclamado como Primer Jefe de los Orientales. La llegada de tropas portuguesas en auxilio de los españoles, obliga a Artigas a levantar el sitio, retirándose hacia Concordia (Éxodo oriental).

20 de junio de 1811.



VENEZUELA Miranda se incorpora al Congreso como Diputado por El Pao, provincia de Barcelona.

PERU. Un grupo de criollos, mestizos e indígenas, encabezados por Francisco Antonio de Zela, se rebelan en Tacna y proclaman la libertad. Los rebeldes fueron apresados al poco tiempo y Zela condenado a destierro y prisión por 10 años.


4 de julio de 1811.



CHILE. Se instala el Primer Congreso Nacional, conformado por representantes de las diversas ciudades, y de tendencia general conservadora.
05 de julio de 1811.


VENEZUELA. El Supremo Congreso de Venezuela declara la Independencia absoluta de Venezuela respecto al imperio español y a cualquier otro poder extranjero.
09 de julio de 1811.


VENEZUELA. Primera Bandera republicana. La Comisión integrada por Francisco de Miranda, Lino de Clemente y José De Sata y Bussy, presenta ante el Congreso la bandera que distinguirá a la República, la cual no era otra que la bandera diseñada y enarbolada por Miranda durante su expedición libertadora de 1806.

14 de Julio de 1811.



VENEZUELA Se promulga en acto público y solemne el Acta de Independencia. Las celebraciones en la Plaza Mayor estuvieron encabezadas por Miranda y los hijos de José María España, a quienes el Precursor encarga de izar por primera vez la bandera tricolor en la Casa de Gobierno, en reconocimiento al movimiento liderado por el padre de estos y por Manuel Gual.

23 de julio de 1811.



VENEZUELA. El Ejército patriota, comandado por Miranda, obtiene en Valencia la primera victoria sobre la reacción realista.


30 de julio de 1811.



MEXICO. Hidalgo y otros líderes del movimiento son fusilados y sus cabezas exhibidas como escarmiento. La insurgencia se mantendrá en el sur, encabezada por el cura José María Morelos.

5 de noviembre de 1811.



EL SALVADOR. Primer Grito de Independencia. 5 de noviembre de 1811. Un grupo de patriotas criollos lograron, con el apoyo de la población, destituir a las autoridades españolas de la Intendencia de San Salvador e instaurar una Junta de Gobierno autónoma. El movimiento se extendió hacia las otras ciudades de la provincia.

CHILE.
José Miguel Carrera encabeza un movimiento que termina por sustituir la Junta Gubernativa por un Triunvirato, de tendencia independentista.

27 de noviembre de 1811.



COLOMBIA. Incorporados al congreso de Cundinamarca representantes de varias ciudades, se promulga el Acta de Federación de las Provincias Unidas de Nueva Granada, quedando así constituida la primera república neogranadina.

8 de diciembre de 1811.



EL SALVADOR. Tropas realistas enviadas desde Guatemala someten de nuevo la ciudad y apresan a los insurrectos.


11 de diciembre de 1811.



ECUADOR. Una nueva Junta, presidida por el obispo Cuero y Caicedo, declara a Quito independiente del Consejo de Regencia de España. Se convoca el primer Congreso Constituyente.

21 de diciembre de 1811.


VENEZUELA. Promulgación de la Primera Constitución de la República de Venezuela.

1812



15 de febrero de 1812.

ECUADOR. El Congreso dicta los Artículos del Pacto Solemne de Sociedad y Unión entre Provincias que forman el Estado de Quito, mediante los cuales se proclama el Estado de Quito, constituido por la unión de ocho provincias libres. De corta vigencia pues la provincia cayó nuevamente bajo la dominación española, este documento puede considerarse como la primera Constitución de Ecuador.


23 de marzo de 1812.



VENEZUELA. Domingo Monteverde, oficial español enviado por el Gobernador de Coro, José Ceballos, al mando de un ejército de 2 mil hombres, ocupa Carora con intención de seguir hasta Caracas y recuperar Venezuela para la corona española.

26 de marzo de 1812.



VENEZUELA. Fuerte terremoto asola Caracas y gran parte del país, causando miles de muertos y sepultando parte de las fuerzas patriotas


7 de abril de 1812.



VENEZUELA. Monteverde toma Barquisimeto.

23 de abril de 1812.



VENEZUELA. Ante el avance de Monteverde, Miranda es designado Generalísimo y se le confía el mando supremo de las milicias patriotas que defienden la república frente al comandante español.

2 de Mayo de 1812.



VENEZUELA. El Generalísimo Miranda, nombra al Coronel Simón Bolívar, Comandante Político y Militar de Puerto Cabello, en cuya jurisdicción se encontraba el castillo de San Felipe, principal arsenal de los patriotas.

30 de junio de 1812.



VENEZUELA. Estalla una rebelión interna que, traicionando la causa patriota, se apodera del castillo de San Felipe de Puerto Cabello. Simón Bolívar, quien se encontraba en la ciudad en ese momento, no logra recuperar la plaza y abandona Puerto Cabello el día 6 de julio.

25 de julio de 1812.



VENEZUELA. Miranda y su Estado Mayor deciden pactar una capitulación ante Monteverde.

30 de julio de 1812.



VENEZUELA. El General Miranda, quien junto a otros patriotas intentaba embarcar por el puerto de La Guaira hacia islas vecinas, es detenido por un puñado de jóvenes oficiales, entre los cuales Simón Bolívar. Acusándolo de traición por haber capitulado, es entregado a los realistas. Monteverde ocupa Caracas.

27 de agosto de 1812.



VENEZUELA. Bolívar embarca en La Guaira hacia Curaçao, para dirigirse luego hacia la Nueva Granada.

27 de octubre de 1812.



CHILE. El triunvirato, dirigido por Carrera, promulga el Reglamento Constitucional Provisorio, donde se establece la autonomía de Chile y declara la igualdad entre los habitantes de Chile.


15 de diciembre de 1812.



VENEZUELA. Simón Bolívar escribe y da a conocer el Manifiesto de Cartagena, en el cual analiza las causas de la pérdida de la Primera República.

26 de febrero de 1813.
URUGUAY.
Artigas sitia de nuevo la ciudad de Montevideo, que cae el 23 de mayo.


14 de mayo de 1813.



VENEZUELA. Inicio de la Campaña Admirable. Bolívar, luego de haber expulsado a los realistas de Tunja y Pamplona, en la Nueva Granada, entra con sus tropas en territorio venezolano por La Grita, dispuesto a recuperar la república.

23 de mayo de 1813.



VENEZUELA. La ciudad de Mérida proclama a Bolívar como Libertador.

15 de junio de 1813.



VENEZUELA. Bolívar dicta el Decreto de Guerra a Muerte, con el cual terminará de definir los campos en combate y radicalizará la lucha por la liberación de Venezuela.

3 de agosto de 1813.



VENEZUELA. Con la liberación de Cumaná, Santiago Mariño recupera para la causa patriota el oriente del país. Esta acción pone fin a la Campaña de Oriente y da inicio a la Segunda República.

6 de agosto de 1813.



VENEZUELA. Bolívar entra triunfante en Caracas luego de haber liberado el occidente del país en una campaña calificada de Admirable.

13 de septiembre de 1813.



MEXICO. Morelos convoca el Primer Congreso Constituyente (Congreso de Anáhuac), con el objeto de independizar a México de España.

30 de septiembre de 1813.



VENEZUELA. Muere en combate Atanasio Girardot, durante la Batalla de Bárbula.

PARAGUAY. Un segundo Congreso adopta el Consulado como forma de gobierno, eligiéndose como Cónsules al Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia y al Tte. Cnel. Fulgencio Yegros, quienes gobernarían alternadamente por turnos de cuatro meses.


14 de octubre de 1813.



VENEZUELA. La Municipalidad de Caracas le concede a Bolívar el título de Libertador de Venezuela.

6 de noviembre de 1813.



MÉXICO. El congreso convocado por Morelos y reunido en Chilpancingo, firma el Acta de Independencia de la América Septentrional.

24 de noviembre de 1813.



CHILE. 24 de noviembre de 1813. Bernardo O’Higgins asume el mando supremo de las fuerzas patriotas.

1814



12 de febrero de 1814.
VENEZUELA.
Batalla de La Victoria. Un pequeño ejército de patriotas, conformado en su mayoría por estudiantes y liderados por José Félix Ribas, derrota en La Victoria a las tropas realistas de José Tomás Boves.


25 de marzo de 1814.



VENEZUELA. Antonio Ricaurte se inmola heroicamente en San Mateo haciendo volar el parque patriota y, con él, parte de las tropas de Boves que pretendían tomarlo.

3 de agosto de 1814.



PERÚ. El indígena Mateo García Pumacahua, junto con algunos criollos, constituye en el Cusco una junta de gobierno autónoma y llaman al pueblo a las armas para hacer cumplir la soberanía que pauta la Constitución de Cádiz. García Pumahuaca forma un ejército y marcha a Arequipa, ciudad que ocupa entre el 10 y el 30 de noviembre. Es derrotado por los españoles el 11 de marzo de 1815 y decapitado el día 17.

22 de octubre de 1814.



MÉXICO. El congreso promulga la Constitución de Apatzingán, dirigida a establecer un gobierno republicano. Titulada oficialmente Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana, la misma puede considerarse como la primera Constitución de México.

3 de octubre de 1814.



PARAGUAY. Convocado por Gaspar de Francia se instala un nuevo Congreso General con mayoría de delegados favorables a Francia. Este Congreso proclama a Francia Dictador Supremo de la República del Paraguay, con poderes temporales. Dos años después, el Congreso, antes de autodisolverse, lo declarará Dictador Perpetuo.

11 de diciembre de 1814.



VENEZUELA. Las fuerzas patriotas son derrotadas en Maturín y los realistas se apoderan nuevamente de Venezuela. Con ello llega a su fin la. Bolívar emigra a Jamaica Segunda República.

1815



31 de enero de 1815.

VENEZUELA. Muere José Félix Ribas vejado y fusilado por los realistas. Su cuerpo fue desmembrado, su cabeza, frita en aceite, fue colocada en una jaula en la Puerta de Caracas, y el resto de su cuerpo en diferentes sitios de la ciudad como escarmiento.

6 de septiembre de 1815.



VENEZUELA. Bolívar escribe la Carta de Jamaica. En ella presenta un panorama general de la situación de guerra vivida hasta ese momento, denuncia el sistema colonial, visiona el grandioso futuro que le espera a América, una vez liberada del yugo español e indica las formas de gobierno que conviene adoptar.

22 de diciembre de 1815.



MÉXICO. José María Morelos, habiendo sido capturado el 5 de noviembre en Temalaca, muere fusilado. El movimiento rebelde es casi totalmente aniquilado.

1815–1821.



URUGUAY. La Banda Oriental es ocupada por los portugueses.




24 de marzo de 1816.

ARGENTINA. Se instala el Congreso Constituyente de las Provincias Unidas del río de la Plata en Tucumán.


29 de junio de 1816.



URUGUAY. Convocado por Artigas se instala el Congreso de Oriente o Congreso de los Pueblos Libres, que declara a las provincias concurrentes (Banda Oriental, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe y Misiones) independientes "de todo poder extranjero" y envía diputados a Buenos Aires, proponiendo se consolide la unidad de las Provincias del Sur.

09 de julio de 1816.



ARGENTINA. Independencia de las Provincias Unidas en la América del Sur. El Congreso Constituyente declara solemnemente el “alto carácter de nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli”, agregando más tarde “y de toda otra dominación extranjera.”

14 de julio de 1816.



VENEZUELA. Muere el Generalísimo Francisco de Miranda en el Arsenal de La Carraca, en Cádiz, España, luego de 4 años de prisión.

10 de septiembre de 1816.



URUGUAY. El congreso promulga un Reglamento para el fomento de la campaña, que constituye la primera ley de reforma agraria que se da en Nuestra América.

1817



12 de febrero de 1817.
CHILE.
Batalla de Chacabuco. El ejército patriota, comandado por José de San Martín, derrota a los realistas y recupera Santiago. San Martín es proclamado Director Supremo, pero al declinar la designación, se elige en su lugar a Bernardo O'Higgins, quien será Director Supremo hasta 1823. Comienza la Patria Nueva.


13 de noviembre de 1817.



CHILE. 13 de noviembre de 1817. Una Junta Suprema delegada por O’Higgins, quien se encontraba en campaña militar, convoca a los habitantes de las diversas ciudades a manifestar por escrito si estaban a favor de la independencia absoluta de Chile; siendo el resultado ampliamente favorable.

1818



12 de febrero de 1818.
CHILE.
En acto público es leída y jurada el Acta de Independencia de Chile. En Santiago, preside la ceremonia San Martín, en tanto que O’Higgins la jura en Talca.


5 de abril de 1818.



CHILE. Batalla de Maipú. El ejército patriota, comandado por San Martín propina grave derrota a las tropas realistas. Se consolida la independencia de Chile.

23 de octubre de 1818



CHILE. Se jura solemnemente la Constitución Provisoria para el Estado de Chile.

1819



15 de febrero de 1819.
VENEZUELA
. Bolívar pronuncia el Discurso de Angostura, en el que hace un análisis crítico de la situación en que se encuentra la nación, expone el rumbo a seguir para fundar la República y bosqueja el proyecto de Constitución de Colombia.


22 de abril de 1819.



ARGENTINA. Se promulga la Primera Constitución argentina.

7 de agosto de 1819.



COLOMBIA. Batalla de Boyacá. Con esta batalla se consolida la independencia definitiva de la Nueva Granada.

17 de diciembre de 1819.



COLOMBIA. A proposición del Libertador, el Congreso de Angostura decreta la unión de Venezuela, Nueva Granada y Quito en la República de Colombia.

1820


8 de septiembre de 1820.
PERÚ.
Desembarco en Paracas del general José de San Martín, al mando de la Expedición Libertadora del Perú, enviada desde Chile por Bernardo O’Higgings.


09 de octubre de 1820.



ECUADOR. Guayaquil se declara Provincia Libre y proclama su independencia definitiva respecto a España.

1821



24 de febrero de 1821.

MÉXICO. Agustín de Iturbide, quien originalmente había combatido a los insurgentes y particularmente a Morelos, pacta con los independentistas y promulga el Plan de Iguala, en el que se establece la independencia respecto a España, pero con un gobierno monárquico.


24 de junio de 1821.



VENEZUELA. Batalla de Carabobo. El ejército libertador de Colombia, comandado por Bolívar, propinó en el campo de Carabobo la más decisiva derrota a las tropas realistas, recuperando así, de manera definitiva para Venezuela, la libertad proclamada el 5 de julio de 1811.

15 de julio de 1821.



PERÚ. San Martín ocupa Lima y convoca a Cabildo Abierto para considerar la Independencia.

28 de julio de 1821.



PERÚ. En ceremonia pública y solemne, San Martín proclama “la independencia del Perú de la dominación Española y de cualquiera otra extrajera”, y convoca un Congreso Constituyente.

3 de agosto de 1821.



PERÚ. San Martín asume el mando político y militar del Perú, bajo el título de Protector del Perú.

30 de agosto de 1821.



COLOMBIA / VENEZUELA. Se inicia el Congreso de Cúcuta, durante el cual se promulga la Constitución que dará vida real y política a la República de Colombia, ya prefigurada durante el Congreso de Angostura. Se cumple así en parte el caro sueño de la unidad de Nuestra América tan deseada por Miranda y Bolívar.


15 de septiembre de 1821.



CENTROAMÉRICA. Los representantes de las provincias centroamericanas (El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica), que forman parte de la Capitanía General de Guatemala, declaran su independencia respecto a España y conforman una Junta Gubernativa provisional.


28 de setiembre de 1821.


HONDURAS. Tegucigalpa ratifica la decisión tomada en Guatemala y proclama su independencia respecto a España.

MÉXICO. Acta de independencia del Imperio mexicano. Se establece una Suprema Junta Provisional Gubernativa.


3 de octubre de 1821



COLOMBIA. Bolívar jura como Presidente de Colombia.


11 de octubre de 1821




COSTA RICA. Habiendo formado parte de la Capitanía General de Guatemala durante casi todo el período colonial, Costa Rica y Nicaragua, unidas en ese momento en provincia separada, se declaran independientes de España.

1 diciembre de 1821.



COSTA RICA. Costa Rica se separa de Nicaragua y se constituye en provincia autónoma. En 1822, al igual que el resto de las provincias centroamericanas, se une al imperio mexicano de Iturbide.




5 de enero de 1822.
CENTROAMÉRICA.
La Junta Gubernativa decide la anexión de la Capitanía de Guatemala a México, en ese entonces bajo el imperio de Iturbide. San Salvador se opone y es ocupado por tropas mexicanas.


18 de mayo de 1822.



MÉXICO. Agustín de Iturbide se proclama emperador de México, con el nombre de Agustín I.


24 de mayo de 1822.



ECUADOR. Batalla de Pichincha. Antonio José de Sucre derrota a las tropas realistas en las faldas del volcán Pichincha, lo que permite liberar Quito y consolidar la independencia definitiva de Ecuador. Día de la Independencia en Ecuador


07 de septiembre de 1822.


BRASIL. Independencia de Brasil. Ante las pretensiones de Juan VI de Portugal, quien había regresado a Lisboa en 1821, de abolir la regencia de Brasil y subordinarlo de nuevo a Lisboa, la reacción del pueblo brasileño, particularmente en Minas Gerais y Sao Paulo, obligó al regente Pedro I a proclamar la independencia de Brasil respecto a Portugal.

URUGUAY. Al declarar Pedro I la independencia de Brasil, Uruguay es anexado a esta nación.

Diciembre de 1822.



MÉXICO. Comienza la reacción republicana contra Iturbide, y se exige la reinstalación del Congreso.

16 de diciembre de 1822.



PERÚ. La Suprema Junta Gubernativa del Perú, comisionada por el Soberano Congreso Constituyente, decreta las Bases de la Constitución Política de la República Peruana.

1823



1 de febrero de 1823.
MÉXICO
. Plan de Casamata. Mediante este documento se declara nulo el imperio, se desconoce a Iturbide como emperador de México y se proclama la República. El movimiento establece una Junta Provisional de Gobierno.


19 de marzo de 1823.


MÉXICO. Los republicanos reúnen nuevamente el Congreso y obligan a Iturbide a abdicar ante éste y a salir del país, so pena de muerte.


1 de julio de 1823.


VENEZUELA. Batalla Naval del Lago de Maracaibo. José Prudencio Padilla derrota a la armada realista y con ello se consolida la independencia de Venezuela. Será el último enfrentamiento con las fuerzas españolas en territorio venezolano.


1 de septiembre de 1823.


PERÚ. El Congreso de Lima inviste a Simón Bolívar de poderes absolutos y le confía el mando de las fuerzas patriotas.


2 de noviembre de 1823.


PERÚ. El Congreso Constituyente del Perú promulga la Constitución Política de la República Peruana.


22 de diciembre de 1823.



EL SALVADOR. 22 de diciembre de 1823. Las provincias de Sonsonate y San Salvador acuerdan formar parte de las Provincias Unidas del Centro de América.


1824



4 de marzo de 1824.
COSTA RICA.
Costa Rica se adhiere a las Provincias Unidas del Centro de América.


12 de junio de 1824.


EL SALVADOR. Se promulga la Primera Constitución del Estado de San Salvador, mediante la cual se constituye el Estado de El Salvador, como “libre é independiente de España y de México y de cualquiera otra potencia o gobierno extranjero”, y “será uno de los Estados federados de la República del Centro de América”.


6 de agosto de 1824.



PERÚ. Batalla de Junín. El ejército patriota, comandado por Bolívar, obtiene un contundente triunfo sobre los ejércitos realistas, dando con ello un gran paso hacia la conquista definitiva de la libertad, que será sellada en Ayacucho bajo el comando de Sucre.

29 de agosto de 1824.



HONDURAS. Se instala en Cedros el primer Congreso Constituyente del Estado de Honduras, con representantes de las dos provincias en que estaba dividido el país: Comayagua y Tegucigalpa.

3 de octubre de 1824.



MÉXICO. El Congreso Constituyente promulga la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos.


10 de octubre de 1824.



MÉXICO. Guadalupe Victoria, designado por el congreso, toma posesión como primer Presidente de México.


22 de noviembre de 1824.



CENTROAMÉRICA. Se promulga la Constitución Política de la República de Centro América, y las Provincias Unidas se transforman en República Federal de Centro América y sus integrantes en Estados federados.





9 de diciembre de 1824.
PERÚ.
Batalla de Ayacucho. Con esta batalla se pone fin al dominio colonial español en América y se consolida la Independencia del Perú y de toda la América Meridional, a excepción de Brasil que siguió un proceso diferente.

1825


16 de enero de 1825.

BOLIVIA. Cochabamba se declara independiente.


29 de enero de 1825.



BOLIVIA. El general patriota José Miguel Lanza toma la ciudad de La Paz y declara la independencia de las Provincias del Alto Perú, siendo nombrado su primer presidente.


9 de febrero de 1825.



BOLIVIA. Sucre emite un decreto convocando al pueblo de Charcas a reunirse en congreso para decidir el destino de la nación.

22 de abril de 1825.
NICARAGUA.
Manuel Antonio de la Cerda toma posesión como primer Jefe del Estado federado de Nicaragua. La lucha entre los liberales, concentrados en la ciudad de León, y los conservadores, radicados en Granada, se convirtió en la característica más sobresaliente de la política nicaragüense de esos años.


14 de junio de 1825.



URUGUAY. Se logra constituir un Gobierno Provisorio de la Provincia Oriental, tras un período de luchas contra el dominio brasileño. Forman parte del mismo Juan Antonio Lavalleja y otros integrantes de la revolución artiguista.


10 de julio de 1825.



BOLIVIA. Se instala en Chuquisaca la Asamblea de representantes de las diversas provincias del Alto Perú.


20 de agosto de 1825.



URUGUAY. Se instala en la villa de Florida, la Sala de Representantes de la Provincia Oriental y se designa una Comisión para elaborar una Declaración de Anulación de los actos de incorporación de la Banda Oriental a Brasil y Portugal.

25 de agosto de 1825.



URUGUAY. Se declara la independencia de la Banda Oriental y se acuerda su unión con las provincias Unidas del Río de la Plata.

11 de diciembre de 1825.



HONDURAS. El Congreso promulga la Primera Constitución del Estado de Honduras.

1826




BOLIVIA.
Bolívar remite el texto de la Constitución de Bolivia. Dicha constitución es recibida por el Congreso el 14 de junio y sancionada el 06 de noviembre.


19 de noviembre de 1826.



BOLIVIA. Es promulgada la Constitución de Bolivia.


1830



6 de mayo de 1830
.
VENEZUELA
. Separación de Venezuela de la República de Colombia. La oposición entre federalistas y centralistas, y los intereses de poder de las oligarquías de Caracas y Bogotá hizo estallar la frágil unidad de la República de Colombia. Venezuela proclama su autonomía y José Antonio Páez convoca a elecciones para instalar un Congreso Constituyente.


13 de mayo de 1830.


ECUADOR. Ecuador se separa de la República de Colombia y se constituye como nación independiente. Es designado Presidente el general venezolano Juan José Flores.


4 de junio de 1830.



VENEZUELA / ECUADOR. Muere el Mariscal Antonio José de Sucre, asesinado en una emboscada en las montañas de Berruecos, Nueva Granada, cuando se dirigía hacia Quito para asumir la Presidencia de Ecuador.

18 de julio de 1830.



URUGUAY. Primera Constitución nacional. Se adopta el nombre de República Oriental de Uruguay.


23 de septiembre de 1830.


ECUADOR. La Asamblea Constituyente, reunida en Riobamba, redacta la Primera Carta Magna de la República de Ecuador.


24 de septiembre de 1830.



VENEZUELA. Se promulga la Constitución de la nueva República de Venezuela, como Estado independiente.


17 de diciembre de 1830.


Muere el Libertador Simón Bolívar en Santa Marta, Nueva Granada, aún clamando por la unidad de Colombia, que en ese momento está ya en vías de disolución definitiva.


1831



24 de marzo de 1831.
VENEZUELA.
Páez es electo Presidente Constitucional de Venezuela.


7 de abril de 1831.


BRASIL. Pedro I abdica en favor de su hijo. Se establece un Consejo de Regencia dada la poca edad del heredero.

17 de noviembre de 1831.



COLOMBIA. Disuelta la República de Colombia, representantes de las provincias del centro de Colombia, promulgan la Ley Fundamental de la Nueva Granada, mediante la cual forman un Estado con el nombre de Nueva Granada. Años más tarde la Nueva Granada asumirá definitivamente el nombre de Colombia.

21 de noviembre de 1831.



Disolución definitiva de Colombia.


1838


30 de abril de 1838.
NICARAGUA.
Los liberales, que luchaban para establecer una nación independiente, logran que la Asamblea Nacional, reunida en Chinandega, proclame la Independencia de Nicaragua.


12 de noviembre de 1838.



NICARAGUA. El Congreso promulga la Primera Constitución de Nicaragua.

14 de noviembre de 1838


COSTA RICA. Costa Rica se separa de la República Federal de Centroamérica y se constituye en nación independiente.


15 de noviembre de 1838.



HONDURAS. Honduras se separa de la Federación Centroamericana y se declara Estado soberano e independiente.


1839


17 de abril de 1839.

GUATEMALA. Desmembrada la unión centroamericana, Guatemala se declara Estado libre y soberano.010

1840




20 de septiembre de 1840.

PARAGUAY. Muere José Gaspar de Francia


1841


18 de febrero de 1841.

EL SALVADOR. El Salvador se separa formalmente de la federación centroamericana y se declara República independiente y soberana.


18 de julio de 1841.



BRASIL. Pedro II es coronado emperador.


1842


25 de noviembre de 1842.

PARAGUAY. Un Congreso General Extraordinario de 400 diputados, que se constituye a la muerte de Francia, promulga un Acta de Independencia, que legitima la “absoluta emancipación e independencia de todo do­minio y poder extraño”, ya declarada de hecho en 1811.


1889



15 de noviembre de 1889.

BRASIL. Pedro II es depuesto por un incruento golpe militar encabezado por el general Deodoro da Fonseca y Brasil deviene república.

Entre pirotectnia y fuegos fatuos

En México se cree que algunos de los eventos conmemorativos del bicentenario estaban ya programados para otras conmemoraciones

MARÍA DE LAS HERAS 15/02/2010
El País

Especial Bicentenario

En 1910 se celebró el primer centenario del inicio de la lucha por la independencia de México. Astuto como siempre, el entonces presidente de la República, el General Porfirio Díaz entendió que los festejos del centenario debían ser el escenario propicio para exhibir ante los ojos del mundo el desarrollo económico, político y tecnológico alcanzado durante su gobierno; progreso conseguido a costa de la marginación, el hambre y la sangre de miles de mexicanos.

Planeó con detalle toda una agenda de eventos, publicaciones e inauguraciones, apologías de los logros conseguidos durante la dictadura y, como en política la forma es fondo, como dicen que afirmaba Jesús Reyes Heroles, complementó hábilmente esta puesta en escena con el embellecimiento de la Ciudad de México, para mostrarla al mundo como una ciudad moderna, llena de magnos edificios públicos, servicios urbanos de última tecnología y decenas de monumentos históricos imponentes.

Apenas dos meses después de los festejos del centenario, a Díaz le estalló en la cara la primera revolución social del siglo XX y en los primeros meses de 1911 saldría desterrado rumbo a Francia para nunca volver.

Hoy, cien años después, en México no sólo volvemos a conmemorar un centenario más del inicio de la lucha por la independencia de España, sino que además estamos celebrando el centenario del inicio de la lucha revolucionaria, y lo hacemos en momentos de difícil situación económica, asolados por la violencia de la guerra contra el narcotráfico y además textualmente inmersos en deslaves de tierra y aguas negras desbordadas debido a las inusitadas lluvias que han asolado vastas regiones en el centro del país.

En este contexto, la semana pasada el Presidente Felipe Calderón anunció formalmente los eventos que habrán de realizarse con motivo de los festejos del Bicentenario, y el Presidente se ha cansado de repetir que es necesario revalidar la imagen de México en el exterior y convertir 2010 en el año de la reconciliación nacional. Sin embargo, y según la encuesta que entregamos hoy en El País, a la mayoría de los mexicanos (63%) le cuesta creer que realmente Calderón está buscando la reconciliación porque, dicen, en los hechos se percibe todo lo contrario.

No es extraño que la opinión pública en México se muestre recelosa frente a las intenciones reales del mandatario, simplemente porque al Gobierno de Calderón le cuesta mucho guardar las formas, y por lo visto también el fondo.

Apenas unos días antes del anuncio de los festejos del bicentenario, 15 muchachos mueren acribillados a balazos en Ciudad Juárez, ciudad fronteriza con Estados Unidos, y la primera reacción de Calderón es decir, sin prueba alguna, que se trataba de una pandilla de delincuentes, desafortunada declaración de la que habría de retractarse públicamente y que lo obligaría a reconocer que su estrategia de lucha contra el narco no está funcionando.

Antes envió al Congreso una propuesta de reforma política cuya aprobación depende por completo del favor de los diputados del partido Revolucionario Institucional porque su partido, Acción Nacional, es minoría en la Cámara, y al mismo tiempo solapa una alianza electoral entre el PAN y su antagónico PRD para enfrentar al PRI en algunas de las diez elecciones de gobernador (provincias) que se llevarán a cabo este año, so pretexto de querer terminar con "los cacicazgos que prevalecen en algunos Estados", refiriéndose directamente a los gobernadores priístas en funciones.

El mismo día en que habría de llevarse a cabo el anuncio de los festejos del Bicentenario, su secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, renuncia a su militancia al partido Acción Nacional sin dar mayores explicaciones, dejando al descubierto las profundas divisiones que prevalecen aún dentro del partido del propio presidente.

En este ambiente, y con un retraso de tres cuartos de hora, se inició el evento en el que el Presidente Calderón dio a conocer los más de 2.300 eventos conmemorativos del Bicentenario y pocos entenderían por qué, para un evento de carácter eminentemente patriótico y nacionalista, el mandatario escogió como escenario un centro de convenciones de la Capital, propiedad de un banco privado que, por añadidura, está intervenido por el Gobierno de los Estados Unidos.

De no haber sido porque entonaron el Himno Nacional al inicio de la ceremonia, la disposición del público asistente y la dinámica del evento lo hicieron parecer más una nominación a los Premios Oscar que un asunto concerniente a la unidad de la República, donde se esperaría ver interactuar a los tres poderes de la Unión, gobernadores de los Estados, líderes de los partidos políticos, fuerzas armadas y representantes de organizaciones sociales, y sin embargo sólo algunos presenciaron la ceremonia y lo hicieron en carácter de meros espectadores.

Los más de 2.300 eventos anunciados por el mandatario van desde un desfile de carros alegóricos, que costará más de 60 millones de dólares y será organizado por la empresa que montó la inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekín, hasta una mega-pantalla itinerante de más de 100 metros de longitud, la remodelación de una sala de conciertos, un desfile militar sin precedentes, la construcción de la Torre Bicentenario que más bien es un obelisco que se parece mucho al de la ciudad de Monterrey, en el norteño estado de Nuevo León, un concurso de himnos escolares, la repartición de 25 millones de ejemplares de un libro sobre la historia de México, y así continúa la lista de eventos conmemorativos sin orden ni contexto común alguno.

¡Qué confuso sería el anuncio de los miles de eventos, que en medio de este derroche de festividades, lo que pareció más interesante a más gente fueron las exposiciones gastronómicas, de bailes típicos y artesanías que anunció el mandatario! Lo más caro de todo, la Torre Bicentenario, apenas le pareció interesante al 31% de los entrevistados (las opiniones sobre otros eventos se encuentran en el anexo con los datos de la encuesta completa).

Habló también Calderón de numerosas obras de infraestructura que se harían con motivo de los festejos, listadas también sin orden ni categorización alguna, quizá por eso el 52% piensa que las obras anunciadas ya estaban previstas en el presupuesto para el 2010 y el mandatario sólo las mencionó para engrosar y darle un poco más de contenido a los festejos.

Como ocurrió cuando se anunciaron los Diálogos por México, mesas de discusión sobre los temas nacionales que se llevan a cabo también con motivo del Bicentenario, las culturas indígenas brillaron nuevamente por su ausencia. Seis de cada diez mexicanos piensan que no es que a Calderón se le olvide incluir a los indígenas lo que pasa, dicen, es que no quiere que participen en los festejos del México independiente, una muestra más de que su llamado a la unidad nacional es más un discurso que hechos concretos.

Terminada la ceremonia de arranque de los festejos del Bicentenario, el presidente Calderón voló a Ciudad Juárez donde lo esperaban las madres de los chicos asesinados a los que había llamado, sin prueba alguna, pandilla de delincuentes. "No es usted bienvenido" le espetaba en la cara la madre de dos de esos muchachos. "Si hubieran matado a alguno de sus hijos -le decía al presidente y a su esposa- ya hubieran buscado debajo de las piedras para encontrar a sus asesinos".

Qué tendremos los mexicanos que cada que nos toca festejar los centenarios de la independencia nacional, irremediablemente se nos mezclan fuegos artificiales con fatuos, esas pequeñas llamas producto de la putrefacción, que se dan a corta distancia del suelo y aparecen especialmente en los pantanos y en los cementerios.


NOTA METODOLÓGICA. Encuesta telefónica realizada el 11 de febrero, considerando 500 entrevistas a personas mayores de 18 años seleccionadas mediante un muestreo aleatorio simple sobre el listado de teléfonos del país. Con el 95% de confianza, el error estadístico máximo que podría esperarse es del +/- 4.5. Otras encuestas en www.demotecnia.com


Relatos múltiples y extravagantes

Por William Ospina
Especial Bicentenario


EN EL BICENTENARIO QUE COMIENza, uno de los temas fundamentales para la literatura es el de qué criterios utilizar a la hora de la revisión y la reconstrucción de la historia.

Desde el comienzo nuestros hechos fueron narrados y argumentados exclusivamente desde una perspectiva europea, y todavía hoy el sistema escolar y el hábito nos cuentan los acontecimientos de la Conquista, la Colonia y la Independencia en el estilo de los salones del siglo XVIII y de los folletines del XIX, con los invariables recursos de Europa.

¿Pero es que existe algún otro? Se preguntarán los lectores. La literatura, las artes plásticas o el cine no son patrimonio particular de ningún pueblo, pero han tenido en Europa y en Norteamérica buena parte de su desarrollo. ¿Podemos jugar a que tenemos no sólo unas historias qué contar, sino recursos especiales y lenguajes originales para hacerlo?

Hace casi dos siglos el poeta José Joaquín Olmedo escribió su célebre Canto a la batalla de Junín. En él celebraba la hazaña heroica de aquella carga de lanceros peruanos y colombianos que, según es fama, bajo el mando del coronel Isidoro Suárez y bajo la estrella de Bolívar, decidió una de las batallas decisivas de nuestra Independencia. El poema figuró por años en nuestros libros de texto: “¿Quién es aquel que el paso lento mueve sobre el collado que a Junín domina?...”

Se sabe que Bolívar le escribió al poeta una carta en la que deploraba el lenguaje del poema, su inspiración homérica y virgiliana, su incapacidad de ver los hechos nuevos de la historia y su incapacidad de encontrar un lenguaje adecuado a esos nuevos hechos históricos. “Usted”, le dice, “nos ha sublimado tanto que nos ha precipitado al abismo de la nada, cubriendo con una inmensidad de luces el pálido resplandor de nuestras opacas virtudes”.

Pero tal vez Bolívar pedía demasiado a Olmedo. Si bien en las primeras décadas del siglo XIX se emprendió nuestra independencia política, es bueno recordar que sólo a finales de ese siglo, con los modernistas, se dio nuestra declaración de Independencia cultural, la toma de posesión de la lengua y la conquista de una voz firme para emprender el camino de la modernidad. Olmedo, poeta anterior a Baudelaire, a Whitman, a Rimbaud y a Mallarmé, difícilmente podía a comienzos del siglo XIX expresar en el lenguaje la enormidad de las aventuras que con aquel siglo nacían.

Bolívar adivinaba que era necesario el canto nuevo de las tierras nuevas, pero también en eso estaba adelantado a su tiempo. Tal vez deploraba también en el poema a la Batalla de Junín la ausencia del paisaje americano, la ausencia de ese carácter mestizo y mulato que estaba presente en sus campañas, el sabor de los nuevos tiempos y la tonalidad irreductible de los nuevos sueños humanos.

Lo cierto es que toda nuestra literatura posterior se dio a la tarea de explorar esas tonalidades y esos matices nuevos. La búsqueda de la fuerza del paisaje natural en la obra de Othón, de Julio Arboleda, de Gutiérrez González; la naturalidad y la gracia en el lenguaje que empezaba a alcanzar aquel enemigo de Bolívar, el joven dramaturgo Luis Vargas Tejada; el esfuerzo por atrapar el tono del hombre de las pampas en la obra de José Hernández y de los poetas gauchescos; la mirada contraída en las ceibas y los guásimos, en las garzas y los tigres del Valle del Cauca, en la obra de Jorge Isaacs; los matices del habla popular en los relatos de Tomás Carrasquilla o de Rómulo Gallegos; los regocijos del color local en Palés Matos, en Luis Carlos López o en Ramón López Velarde; el mágico esfuerzo por darles voz a la selva y a los ríos en la obra de José Eustasio Rivera.

Y las aventuras se hacían cada vez más complejas y más hondas: la indagación de la memoria ancestral en las novelas de Arguedas y de Juan Rulfo; los balbuceos mitológicos de César Vallejo, en las fronteras del mundo occidental; la reviviscencia de los mitos africanos en los poetas caribeños; la torrencialidad de Carpentier y de Vargas Llosa; la experimentación en diálogo con el Oriente y con el surrealismo, en los cantos de Pablo Neruda; la síntesis de lo español, lo indígena y lo africano en la biblia pagana de Gabriel García Márquez, y la intrincada red de fuentes culturales y de símbolos planetarios en la obra inagotable de Jorge Luis Borges, configuran algunas de las muchas y ricas conquistas que hemos obtenido en la búsqueda de una voz para reconocernos, para releernos y para dialogar con el mundo.

Aquí llegaron los africanos hace cuatro siglos, los europeos hace cinco y los asiáticos hace veinte mil años. Siendo hijos de todo el planeta, sería un error pretender que sólo somos hijos de España o de Europa, y que nos agotamos en sus metáforas. Ojalá este Bicentenario sirva para explorar esas nuevas y múltiples narrativas posibles que nos permitan abandonar la ilusión de ser una sola cosa y nos ayuden a reencontrar el rumor de multitudes que resuena en cada uno de nosotros. Será un placer dejarles a los que creen ser expresión de una sola fuente y fruto de una sola tradición, conformarse y deleitarse con los hilos grises de la monotonía y con los arroyos insonoros de la pureza.


Una novela cuestiona el título de "libertador" para Bolívar

El novelista de origen uruguayo Diego Bracco (Copenhague, 1959) , autor de "El mejor de los mundos", novela histórica sobre el proceso de independencia americana, ha cuestionado en esta ficción el calificativo de "libertadores" para figuras históricas como Bolívar y San Martín.

Bracco, historiador de formación, de nacionalidad uruguaya e italiana y residente en España, dijo a Efe: "Dudo que sea aplicable el concepto 'libertador' en la misma medida en que pongo en tela de juicio que sea posible liberar a otros; quizás el único combate posible por la libertad es el de cada uno consigo mismo, porque aún esclavo, siempre estará en mí rebelarme o someterme".

San Martín y Bolívar, a su juicio, "fueron grandes 'independizadores' y por supuesto, para lograrlo debieron matar, amenazar, obligar y sojuzgar; fue y es discutido hasta qué punto eso supuso tiranía".

Con esta obra que ganó el Premio Universidad de Sevilla de Novela 2001 y el Premio Revelación de la Feria del Libro de Uruguay, su autor ha tratado de "reflexionar sobre el sentido que tuvo la independencia para la gente común que vivió esa época; sobre hasta qué punto los americanos sintieron la revolución como tragedia o como liberación".

También le interesó "la persecución que sufrieron los españoles afincados en América que, empleando palabras actuales, podría llamarse 'limpieza étnica'".

Uno de los protagonistas de la novela rememora que "el 8 de febrero de 1814, Bolívar ordenó que se ejecutara a todos los españoles presos; ni siquiera eran prisioneros de guerra; sólo quedaban exceptuados los naturalizados americanos; sobre ellos pesaba la condena de la declaración de guerra a muerte, que el propio Bolívar había proclamado".

De este modo, "todo español que no traicionara a los suyos, y no tomara activa parte a favor de la insurrección, debía ser eliminado; así de simple, la vida o la muerte dictada en función del lugar de nacimiento; ese día de febrero, se mandó a los civiles presos en Caracas formar una gran pira, en ella debían consumirse sus propios cadáveres".

"Los condenados fueron obligados a encenderla; de inmediato, empezó la matanza; al toque de degüello los soldados cayeron sobre ellos, con bayoneta, hacha, sable, lanza, machete y puñal, para economizar pólvora; así perecieron ochocientos sesenta y seis españoles, entre ellos muchos que habían amparado a los republicanos" , contó el autor.

Bracco aseguró que "quizás la cantidad de estatuas que celebran la gesta de Bolívar merezca una reflexión; un ejercicio de memoria histórica"

A la pregunta de si se cometen muchas tropelías en nombre de la libertad, Bracco contestó: "Demasiadas. Sin embargo, no por ello me siento animado a descreer de la libertad; del mismo modo, no me parece que un creyente deba alejarse de la Iglesia por las atrocidades de la Inquisición, ni que haya que desistir de la búsqueda de la justicia social por los crímenes del estalinismo".

"La independencia -tema siempre tan actual- fue, es y será contada desde diversas perspectivas, muchas veces grandilocuentes, por lo que he hecho un relato centrado en la gente corriente, la que vivió ese proceso entre el horror y la venganza; entre el amor y, quizás mucho menos frecuentemente, la risa" , dijo sobre la trama de "El mejor de los mundos"

Sobre el porqué del título de su novela explicó que "para responder es indispensable considerar que un mundo sin atrocidades sólo podría conseguirse quitando a los seres humanos la posibilidad de hacer el mal, y por tanto, la libertad".

"El mejor de los mundos" , concluyó su autor, muestra a "gente común amando, odiando, luchando por la libertad o la venganza en un mundo convulso; esa gente vivió bajo Fernando VII, Bolívar o San Martín, y ojalá la recreación de sus aventuras y desventuras sea una luz válida para la reflexión en torno al bicentenario".

200 Grupo Bicentenario

El Grupo Bicentenario es una instancia multilateral creada con el objetivo de promover y organizar la conmemoración conjunta de los procesos de independencia desarrollados en el continente americano hace 200 años.

Se constituyó en diciembre de 2007 en Santiago, Chile, y reúne a los países latinoamericanos que conmemoran sus Bicentenarios entre 2009 y 2011. Allí, se sentaron las bases de funcionamiento del Grupo y se acordó la realización de acciones coordinadas en materia de debates, publicaciones, celebraciones y festivales.

El Grupo mantuvo en 2008 tres reuniones más: la primera, en Sucre, Bolivia, en mayo; la segunda en Quito, Ecuador, en agosto, donde también se realizó la primera edición de los “Diálogos del Bicentenario”; la tercera, en México DF, en septiembre.

En esta última reunión se llevó a cabo la Reunión de Coordinación de los Países Iberoamericanos por los Bicentenarios, que decidió recomendar la ampliación del Grupo para fomentar la libre incorporación de todos los países de la Comunidad Iberoamericana de Naciones.

Desde un comienzo, el Grupo ha contado con el apoyo de la Secretaría General Iberoamericana (Segib) y la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), a quienes en la reunión de México se sumaron la Organización Iberoamericana de Jóvenes (OIJ) y la Organización Iberoamericana de Seguridad Social (OIISS).

http://www.grupobicentenario.org/

Centro de estudios bicentenario Chile

Variadas son las iniciativas públicas y privadas que se llevan a cabo para celebrar los doscientos años de la declaración de la Independencia de Chile el año 2010. Obras de infraestructura, remodelaciones urbanas, monumentos, coloquios y diversas otras actividades conmemorativas están previstas para la ocasión. Entre ellas, destaca una que ya está en marcha desde el año 1998. Se trata del Centro de Estudios Bicentenario, concebido -según las palabras de sus propios creadores- como una institución académica privada, dedicada a la investigación y difusión de la historia de Chile y América. El centro posee un completo sitio Web, desde el cual se accede a una serie de estudios y fuentes documentales relacionadas con la historia cultural, política y militar de Chile. A su vez, la entidad publica regularmente, desde el año 2002, una revista histórica semestral (del mismo nombre), donde se dan a conocer trabajos inéditos tanto de jóvenes investigadores como de historiadores reconocidos.

Vinculado a la Pontificia Universidad Católica de Chile y a la Universidad de Los Andes, el centro realiza su labor de difusión cultural desde una óptica historiográfica tradicionalmente definida, a nivel local, como conservadora. Además, el sitio Web provee información actualizada regularmente, así como la posibilidad de descarga de documentos y estudios relacionados con los más diversos temas, convirtiéndose en un referente para quien desee iniciar estudios sobre Chile y la América Hispana.

http://www.bicentenariochile.cl


Año del bicentenario

Francisco Cajiao
El Tiempo -Colombia-


Especial Bicentenario

Los seres humanos necesitamos celebrar el tiempo. Por eso los cumpleaños, aniversarios, inicios de año y otra multitud de acontecimientos significativos. Se celebran fiestas y carnavales que constituyen momentos de ruptura de la rutina y permiten hacer altos en el camino para reflexionar sobre el destino individual y colectivo.

La independencia de los pueblos es un acontecimiento decisivo en el transcurrir de la historia, pues marca un momento fundamental cuando han sido conquistados, ocupados y sometidos por otros pueblos que invaden sus territorios, explotan sus riquezas e imponen sus valores culturales. Colombia conmemora este año dos siglos de esa búsqueda dolorosa que se gestó con tanto padecimiento.

La expansión de Europa en el siglo XVI definió el destino de todo el continente americano, poblado por multitud de grupos humanos, que a lo largo del tiempo aprendieron a sobrevivir, crear y desarrollar civilizaciones monumentales. La fusión cultural de Europa y América produjo eso que somos hoy. Y no logramos todavía saber a ciencia cierta quiénes somos. Cada colombiano es el resultado de una mezcla confusa de razas, costumbres, saberes y sentires que se han ido configurando a lo largo de cinco siglos. Pero en 1810 llegó el momento de lo que hoy llamamos la independencia sin tener muy claro qué tendría que ser.

Para algunos, la independencia no era otra cosa que conseguir algunos beneficios económicos y comerciales que no eran posibles bajo la tutela de España; para otros, era liberarse de un gobierno que no permitía a los habitantes de este lado del mundo acceder a las cumbres del poder y sus beneficios; unos pocos visionarios lograron movilizar ideas altruistas, que marcaban un proyecto histórico más ambicioso. Lo claro es que la independencia no se produjo por un pleito callejero que terminó en un florero roto, ni que se logró con un grito, ni que todos los próceres fueron tan preclaros, ni que todos los que hicieron parte del movimiento que permitió consolidar la actual república de Colombia han sido justamente reconocidos en la historia oficial.

Este año será un momento especial de conmemoración para una reflexión sobre nuestro destino común y nuestro proyecto de país. Especialmente es importante que los niños y los jóvenes, acompañados por sus maestros, exploren ese momento de la historia, lo que ha ocurrido desde entonces hasta ahora y cómo los afecta.

El Ministerio de Educación ha venido trabajando en un proyecto muy ambicioso que ha denominado 'Historia Hoy'. Estudiantes de más de quinientos municipios formularon cerca de quince mil preguntas sobre la independencia. En ellas muestran su interés por saber cómo se vivía hace doscientos años, cómo era la salud, la ciencia, las comunicaciones, las relaciones familiares, las vías, el transporte, la educación, el cuidado de los ancianos, la segmentación social, la economía... Todo está contenido en ese interrogar que marca también una ruptura con la enseñanza tradicional de la historia.

Ahora el desafío es que los mismos niños y niñas avancen en la respuesta a estas preguntas, recurriendo a fuentes que estarán a su alcance mediante materiales muy variados que se han puesto a disposición de los colegios. Pero también podrán acceder a miles de otras fuentes en sus pueblos, en la tradición y en el inagotable mundo de Internet, donde se puede hallar un inmenso repertorio de documentos. Con todo esto podrán construir un relato propio y aproximarse a interpretaciones que les permitan fortalecer su identidad descubriendo por cuenta propia un trasegar complejo, imposible de ser resumido en una sola historia oficial.

Esta conmemoración abre una nueva ruptura en los modelos de enseñar y aprender, orientado a ganar grados de libertad. Si los modelos educativos logran pasar del aprendizaje de memoria a uno basado en el preguntar continuo sobre el destino humano y la posibilidad de mejorarlo, el bicentenario habrá valido la pena porque será mucho más que una festividad.

frcajiao@yahoo.com

La traca del Bicentenario

M. Á. BASTENIER 13/01/2010
El País
Especial Bicentenario


Comienza la gran traca del bicentenario. Los 200 años de las primeras declaraciones latinoamericanas que hoy se asimilan, redondeando conceptos, a proclamaciones de independencia, estallarán durante 2010, con España como monigote de pimpampum y huésped de honor en el banquillo de los acusados.

El calendario arranca por Venezuela, cuyo presidente, Hugo Chávez, vocifera que no habría que permitir a España asociarse a los actos patrios, como sí hará, sin embargo, pero con la prudencia de ser sólo un acompañante de las festividades. El 19 de abril se conmemorará la destitución del gobernador español Vicente Emparán por el cabildo de Caracas; seguirá Argentina con la constitución el 25 de mayo de la Junta Autónoma de Buenos Aires; el 20 de julio le tocará a Colombia, donde una trifulca conocida como el florero de Llorente acabó costando un virreinato; el 16 de septiembre fue el cura mexicano, Miguel Hidalgo y Costilla, quien sí que encabezó una verdadera sublevación popular contra la monarquía hispánica; y el 18 la formación de la Junta de Santiago de Chile completará el vía crucis español, a la espera de que en 2011, y hasta 2025, se extienda una espesa representación simbólica de proclamaciones poblada de buenos y malos.

Lo que se declaraba no era, pese a todo, la independencia, sino que ante la soberanía cesante de España, sojuzgada por Napoleón, los criollos reivindicaban su autogobierno, aunque únicamente, se entiende, hasta que Fernando VII recobrara su augusto trono.

Cabe argumentar que una declaración de ruptura con España no era directamente asumible por aquellas repúblicas de propietarios en un mar de indigentes de otro color, con lo que habría que ver esa rebeldía como táctica que no osaba aún ser estrategia; pero, también, que la fórmula transaccional permitía imaginar otro final contando con que parte del criollato -que sí existió- aceptara una soberanía interior sin desvinculación completa de la metrópoli, como ha argumentado el historiador ecuatoriano José Cañizares Esguerra, y, sobre todo, con la prudencia de las Cortes de Cádiz -que no existió- para reconocer en pie de igualdad al mundo hispano-americano. Pero esa solución seguramente era demasiado moderna.

Los propósitos que animan a los gobernantes latinoamericanos son tan variados como su procedencia. La Colombia del presidente Uribe, con mucho criollo en el poder, quisiera celebraciones apacibles sin réprobos ni verdugos, pero ya se encargarán algunos fierabrás de la izquierda -el Polo- de hablar de genocidio; y lo mismo cabría decir de México, cuya dirigencia aunque es más hispánica que el sepulcro del Cid, el mestizaje del país y lo a mano que cae recordar a Hernán Cortés, crearán tensiones en todo el espectro político. Y Argentina, una presunta Europa en el Cono Sur, que gobierna una diarquía de apellido Fernández -¿o es Kirchner?- bailará al son que convenga para sobrevivir a una sociedad cada día más díscola en su proliferación de peronismos. Pero el maremoto es, sobre todo, caribeño y andino.

El bolivariano Chávez concibe las celebraciones como una recuperación de tono muscular ante unas elecciones legislativas en septiembre que, si hay que creer a las encuestas, deberían preocuparle. Ya ocurrió algo parecido a comienzos del siglo XX cuando el dictador Juan Gómez se valió del primer centenario para blindarse de nacionalismo, pero la diferencia estriba en que Venezuela, aun teniendo instituciones de débil octanaje y perdiendo gas, no es hoy una dictadura.

Pero la gran crucifixión viene de Bolivia. El presidente Evo Morales, indio aymara, presenta enmienda a la totalidad: "No hubo colonización, sino invasión para robarse nuestros recursos", ha dicho y, puestos a festejar, considera mucho más reivindicable algunas algaradas indígenas del XVIII, que el torpor con que La Paz enfocó la independencia, más preocupada por librarse de Buenos Aires que de Madrid, razón por la cual no hubo grito de independencia hasta 1825.

¿Qué va a ser de España en ese acompañamiento votivo? Celebrar, financiar y no tomar ninguna iniciativa sin consensuarla con México, Colombia, Argentina, Perú y Chile; dialogar con Bolivia y Venezuela, que con Ecuador, bajo Rafael Correa y pese a su bolivarianismo, no hay problema. Y explorar cómo puede España reconocer su responsabilidad, pero sólo conjuntamente con el criollo que fue brazo ejecutor de tanto abuso y crimen contra el indígena y el esclavo durante la colonia y en la independencia, porque los pecados del pasado, como subraya el guatemalteco Severo Martínez Peláez en La patria del criollo, no se olvidan; y España necesita hacer borrón y cuenta nueva.

¡Viva el rey! ¡Abajo el imperio!

JOSÉ MIGUEL LARRAYA - Madrid - 02/02/2010
El País
Especial Bicentenario

¿Libertadores épicos o estereotipados? - Una oleada de libros indaga en el proceso de las independencias latinoamericanas en su bicentenario

"La desaparición del imperio español, si se parece a algo, es al fin del imperio soviético en 1989", afirma Manuel Lucena Giraldo, autor de Naciones rebeldes (Taurus). "Se deshizo desde el centro a la periferia". Doctor en Historia, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y profesor visitante en Harvard, Lucena Giraldo es uno de los muchos especialistas que fijan en estos tiempos su interés en el proceso libertador de Latinoamérica. La ocasión editorial lo merece.

La revolución cumple 200 años. Concretamente, el 19 de abril, aniversario de la creación de la Junta Suprema de Caracas, fecha señalada por la mayoría de los historiadores como el arranque de un proceso que culminaría 14 años después en el campo de batalla de Ayacucho, Perú, y que puso fin a la presencia de la monarquía española en el continente americano. Naciones rebeldes es una de las aportaciones más lúcidas de cuantas inundan las librerías. Una lista que incluye un clásico de la literatura histórica británica, Los libertadores, de Robert Harvey (RBA).

El libro de Harvey se centra en las biografías de siete personajes que tuvieron papeles importantes en las luchas por la independencia: Simón Bolívar, que soñó con una América unida; el precursor, conspirador y revolucionario Francisco de Miranda; el héroe argentino José San Martín; el prócer chileno Bernardo O'Higgins; el emperador mexicano Agustín de Iturbide; el rey de Brasil Pedro I; y Thomas Cochrane, almirante, aventurero y héroe en Chile y Brasil. Son más de 500 páginas de prosa brillante y amena.

Una estructura que recuerda a la obra del cubano Rafael Rojas Repúblicas de aire (Taurus), que se alzó con el I Premio de Ensayo Isabel Polanco con un inspirado retrato de los primeros republicanos del continente. Una mirada más en profundidad sobre el proceso es lo que ofrece Las independencias de América (Catarata), de Manuel Chust e Ivana Frasquet. O el libro de Lucena Giraldo, que se refiere al derrumbe del Antiguo Régimen por la invasión napoleónica y al surgimiento del liberalismo que nació en las Cortes de Cádiz y se extendió por buena parte de América.

Manuel Chust, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad Jaume I de Castellón, abunda en esa corriente de la historiografía que ha abierto un debate sobre la supuesta inevitabilidad de las independencias, que valora los aportes de la historia económica y social y procura el "desmonte del culto a los héroes".

Y culto a esas heroicidades es lo que inspira Los libertadores, de Harvey, autor de un buen número de biografías y ensayos de historia militar y política. Su espléndida narración de la lucha por la independencia desde 1810 a 1830 tiene como protagonista indiscutible a Simón Bolívar. Su audacia militar, pese a su falta de experiencia previa, su visión estratégica y su brillante pluma quedan bien reflejadas en el libro. Tres personajes le acompañan en esta gran aventura: Francisco de Miranda, venezolano como él, militar español, agente inglés, revolucionario en Francia, y el gran animador de la lucha por la independencia. El argentino José de San Martín, oficial español que combatió a los franceses en Bailén y que después creó el ejército de los Andes, clave en la independencia de Argentina, Chile y Perú. Y Bernardo O'Higgins, hijo de un militar irlandés que sirvió al servicio de la Corona española, fue virrey de Perú y padre de la patria en Chile.

En ese cuadro de audaces conspiradores, siempre auspiciados discreta o explícitamente por la Corona británica, no podía faltar un marino como Thomas Cochrane, capitán de navío, tan valiente como turbio en su peripecia vital, cuya leyenda sólo es superada, en esa época, por la de Horatio Nelson. Los dos restantes libertadores son de un perfil diferente: Pedro de Braganza, rey de Brasil, el más "insólito", el único que pertenecía a una familia real, y el general Agustín de Iturbide, que proclamó la independencia sin disparar un tiro, relegado hoy en la memoria mexicana en favor del cura Hidalgo, que el 16 de septiembre de 1810 enarboló un estandarte con la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de México, en el que se leía: "Viva la religión. Viva nuestra madre santísima de Guadalupe. Viva Fernando VII. Viva la América y muera el mal gobierno". Fue llamado el Grito de Dolores, que se celebra como el inicio de la independencia.

Pero el problema de los relatos épicos es la tendencia a establecer estereotipos. Manuel Lucena Giraldo, en Naciones rebeldes, que figuró entre los libros de historia del año en el The Times Literary Supplement, señala que los relatos dedicados a edificar una mitología nacional son una versión de las élites blanca y criolla. "Los peninsulares, malos, rencorosos y avariciosos, agravian a los americanos, buenos y virtuosos", sería el estereotipo más convencional, versión de la leyenda negra española.

En su ensayo destaca que el optimismo que animó el cambio político frente a la crisis del imperio español tiene actualidad. "Si se intentan superar los sólidos lugares comunes que cimientan el excepcionalismo latinoamericano, centrado en la idea del fracaso permanente frente al éxito de Estados Unidos, Europa y demás primeros mundos, el mensaje del bicentenario radica en que existe un nuevo futuro posible, porque así ocurrió en el pasado".

Los procesos revolucionarios de esa época, según Manuel Chust, van a afectar a las monarquías absolutistas y las van a abocar a su disolución. Por ello, Lucena Giraldo no comparte la opinión de una política venezolana de que España no tiene nada que decir en el bicentenario: "Los españoles tienen algo que decir porque de ese imperio venimos 22 repúblicas latinoamericanas y una monarquía parlamentaria europea, que es España".


Mapa para dos siglos de historia

- Los libertadores, de Robert Harvey (RBA).

- Las independencias de América Latina, de M. Chust e I. Frasquet (Catarata).

- Las repúblicas de aire, de Rafael Rojas (Taurus).

- Naciones rebeldes, de M. Lucena Giraldo (Taurus).

Argentina: doscientos años de soledad

TOMÁS ELOY MARTÍNEZ 29/10/2009
(San Miguel de Tucumán, 16 de julio de 1935 - Buenos Aires, 31 de enero de 2010)
El País


Especial Bicentenario

Historia no es sólo aquello que se cuenta del pasado; es también, y a veces sobre todo, el relato de lo que se omite, de lo que queda en los márgenes. En mayo de 1910 Argentina celebró el primer centenario de su emancipación de la Corona española. Pocos meses después, el adolescente Juan Domingo Perón fue llevado por su abuela paterna al Colegio Militar de la ciudad de San Martín, donde estudió amparado por una beca de misericordia. Venía de un hogar inestable, errante, y en el colegio descubrió el único modelo de familia que conoció en la vida. Se dijo que si aquello era bueno para él, también debía ser bueno para el país.
Con esa escena empieza el siglo XX en Argentina. Tres décadas más tarde, cuando alcanzó el poder, Perón puso en práctica las lecciones de disciplina y orden que había aprendido en la milicia. Organizó el país en torno a la figura de un líder fuerte, carismático, cuya palabra era ley. Si bien esos dictámenes dependían de la aprobación de instituciones formales, como las dos cámaras del Parlamento y las cortes de justicia, las instituciones respondían por lo general a los designios del líder. A ese modelo jerárquico y autoritario pueden atribuirse las alternancias civiles y militares que se sucedieron a partir de 1955 y que cerraron el camino a todos los proyectos de desarrollo. Desde entonces Argentina se convirtió en un campo de batalla entre facciones que se disputaban fragmentos de poder y que obedecían, todas ellas, a diferentes caudillos únicos intolerantes con las ideas de los otros. Cada uno de esos caudillos, a su turno, fue debilitando las instituciones, estimulando formas de corrupción cada vez más sofisticadas y más sometidas a la voluntad de quien estuviera al mando.

El peronismo domina la política argentina aun desde antes de que Perón regresara de su exilio en Madrid en 1973. Con el paréntesis de las dictaduras militares -que trataron, en vano, de aniquilarlo- se ha mantenido en el poder de una manera u otra hasta hoy y es posible que siga prevaleciendo durante otras dos o tres generaciones. Nadie, sin embargo, sabe con certeza qué es el peronismo. Y porque nadie sabe qué es, el peronismo expresa el país a la perfección. Cuando un peronismo cae, por corrupción, por fracaso o por mero desgaste, otro peronismo se levanta y dice: "Aquello era una impostura. Este que llega ahora es el peronismo verdadero". La esperanza del peronismo verdadero que vendrá está viva en Argentina desde hace décadas, como si se tratara de un imposible Mesías que iluminará el fin de los tiempos, cuando el país recuperará la grandeza de una vez para siempre.

Argentina, así, se ha ido tornando impredecible, un enigma ante el que se estrellan todas las respuestas. ¿Cómo imaginar el futuro inmediato, la celebración del segundo centenario de la independencia entre las brumas de un país a la deriva? Las instituciones siguen inestables. A diferencia de lo que sucede en Chile y Brasil, cuando un gobierno sustituye a otro, los técnicos y los cuadros medios del gobierno que se va son desalojados y reemplazados por funcionarios promovidos menos por sus méritos que por afinidad de intereses con el caudillo de turno. Así se derriban proyectos elaborados durante años, se ponen a prueba otros y las buenas experiencias acumuladas se derrochan. El seleccionado argentino de fútbol es una eficaz metáfora del país. Algunos de sus jugadores se cuentan entre los mejores del mundo y los clubes europeos pagan fortunas para tenerlos en sus planteles. En Europa deslumbran pero en Argentina fracasan. Se pasean desorientados por los campos de juego, después de que demasiados entrenadores les han dado directivas opuestas. La grandeza está en la imaginación de todos. Nadie parece resignarse a los límites de la realidad.

También el periodismo pierde la calma. Si el gobierno se crispa, si los humores se enardecen, el periodismo lo imita: se divide en facciones efervescentes, sordas a las razones de los bandos opuestos. El periodismo debería releerse a sí mismo. Muchos de los intereses y principios que defiende y predica hoy son inversos a los que defendía ayer.

A partir de lo que aparece ahora en la superficie de los hechos se vislumbra la silueta de un futuro más bien opaco, que en nada se asemeja al del primer centenario. En 1910 el gran Rubén Darío escribió un largo "Canto a la Argentina" impregnado de una imbatible fe en el futuro. "¡He aquí la región del Dorado, he aquí el paraíso terrestre,/ he aquí la ventura esperada!" La voz del gran Juan Gelman se oscurecía en 2004 al entonar su propio canto a la Argentina: "Cuando el dolor se parece a un país / se parece a mi país. Los/ sin nada envuelven con/un pájaro humilde que/ no tiene método".

En toda la despoblada extensión de Argentina se oyen tambores de guerra. La batalla por conservar el poder o por arrebatarlo es a vida o muerte. Sindicatos adictos al gobierno contra sindicatos adversarios; piquetes contra piquetes. Las calles de las grandes ciudades han entrado en ebullición. La justicia se mueve a paso lento, tratando de proteger las instituciones. Gracias a la justicia, el mejor legado del gobierno Kirchner no se ha perdido en el polvo de las reyertas. Los imperdonables crímenes de la dictadura, los robos de recién nacidos en cautiverio, las torturas despiadadas, los vuelos con prisioneros a los que se arrojaba vivos en el océano y en el río de la Plata, no van a quedar ya sin condena y sin memoria.

Que se haya recuperado la dignidad vuelve aún menos explicable que la educación agonice degradada en sótanos de negligencia que medio siglo atrás parecían imposibles. La influencia de la Iglesia, que ha sido siempre un poderoso factor de regresión e intolerancia, no cesa de crecer. La prédica de los últimos tiempos trata de llamar la atención sobre el escándalo de la pobreza, pero no recuerda que por la pobreza mueren cientos de madres adolescentes en abortos clandestinos y que la mortalidad infantil supera el trece por mil.

Todos los diagnósticos sobre Argentina del futuro inmediato son pesimistas, porque el país pone sus esperanzas muy en alto, evoca las grandezas del pasado y sigue creyendo en una superioridad que las dictaduras militares convirtieron en polvo.

Vale la pena entonces, volver los ojos y preguntarse dónde está ahora Argentina. ¿En qué confín del mundo, centro del atlas, techo del universo? ¿Argentina es una potencia o una impotencia, un destino o un desatino, el cuello del tercer mundo o el rabo del primero?

Siempre se creyó que Argentina estaba en un sitio distinto del que le habían adjudicado la geografía, el azar o la historia. Pero nunca hubo tanto divorcio entre la realidad y los deseos como en estos últimos seis años. Ya en 1810 una de las obsesiones argentinas era alcanzar la grandeza. Lo que ahora obsesiona al país es el miedo a la pequeñez. Para evitar ese derrumbe, se oye repetir una y otra vez: Somos grandes, estamos entre los grandes. La única lástima es que los grandes no se dan cuenta.

"Estamos llamados a iniciar una nueva era", escribía Juan Bautista Alberdi en 1838. Y después Sarmiento, Mitre, Martí, Roca, Darío: todos se sumaron al coro, todos esperaban que la grandeza se manifestara de un momento a otro. ¿Dónde estábamos entonces, en qué lugar? Éramos un inagotable cuerno de la abundancia: los ganados y las mieses se derramaban por los costados.

Hacia 1928, las estadísticas señalaban que Argentina era superior a Francia en número de automóviles y a Japón en líneas de teléfonos. A fines de 1924, el poeta nacional Leopoldo Lugones proclamó que los militares eran los "últimos aristócratas" del espíritu y les exigió que, espada en mano, ejercieran su "derecho de mejores", con la ley o sin ella y emprendieran cruzadas para imponer un "orden nuevo". Las sucesivas cruzadas de los "aristócratas del espíritu" -que culminaron en la guerra de las Malvinas, en los campos de concentración de la dictadura y en los cementerios de desaparecidos-, precipitaron el país en un desastre para el que todavía busca salida.

Pertenecer a lugares a los que sólo Argentina cree pertenecer; imaginarse árbitro, mediador, factor de decisión en pleitos a los que no ha sido invitada: tales son las antiguas maldiciones de la nación, los signos alarmantes de un destino descolocado. Los países del primer mundo se distinguen, a grandes rasgos, por tener seguros de desempleo, escasa o nula mendicidad, bajísimo índice de mortalidad infantil, educación laica, gratuita y obligatoria. Y trenes. Sobre todo trenes. Los trenes (más que cualquier otro medio de transporte) son el termómetro de cuándo un país anda bien y cuándo no. Vaya a saber por qué, pero la modernidad se mide a través de vagones puntuales, frecuentes y limpios, como lo descubrieron los alemanes del este cuando cayó el Muro y pudieron viajar, deslumbrados, en la segunda clase del expreso Francfort-Hamburgo.

Mucha de la infelicidad argentina nace de una lección que la realidad siempre contradice. A los niños se les enseña en las escuelas que son hijos de un país grande acechado por desgracias de las que no es responsable. Nunca le será fácil alcanzar la dicha a un país que cree tener menos de lo que merece y que desde hace décadas imagina que es más de lo que es. "¿Cómo se vive allá, en América Latina?", me preguntaba un amigo cuando volví del exilio. Argentina no estaba, entonces, en América Latina sino en ninguna parte: ni en el continente al que pertenecía por afinidad geográfica ni en la Europa a la que creía pertenecer por razones de destino. Estaba, como quien dice, en el aire. Lo peor es que cuando tenga que bajar, no sabrá dónde.